El quiebre del peronismo es una idea que sobrevuela en las últimas horas. La conflictividad que hizo estallar en tres partes al partido gobernante en el país atrapó también al distrito Tucumán, aunque con matices propios. El dominio del aparato partidario y estatal que ejerce el mirandismo le permitió salir a flote de distintos desafíos.La cuestión de la sucesión política es, sin embargo, la más complicada que debió afrontar desde 1999. El oficialismo cambió de libreto desde que el sábado pasado se presentó en público la sociedad formada por Osvaldo Jaldo, Ricardo Maturana, Olijela Rivas y Alberto Herrera. Julio Miranda y sus operadores predican las bondades del diálogo, pero privilegian el uso del poder para adecuar las reglas a las conveniencias del sector. En suma, practican la teoría del hecho consumado y después apelan a la unidad. Votaron ayer la suspensión de la elección de autoridades partidarias y de postulantes a legisladores nacionales. De ese modo, limitaron el campo de contienda a la de los candidatos a gobernador y a vicegobernador.
La resolución favorece al binomio oficialista José Alperovich-Fernando Juri. En un hipotético choque en las urnas, estos contarían con todo el engranaje gubernamental en sus diferentes categorías (legisladores, intendentes, concejales, comisionados comunales y funcionarios de distinto nivel). Frente a eso, el ex ministro Osvaldo Jaldo habló de un aplazamiento que beneficia a un segmento del PJ. La movida oficialista tendió a desgajar a Rivas y a Herrera del dueto Jaldo-Maturana, privándolos de sostenes de peso en el partido. Rivas aspira a ser senadora y Herrera quiere su reelección en Diputados. Al posponer los comicios para aquellos puestos, el mirandismo gana tiempo para seducir a Herrera. Este, sin embargo, mantenía anoche su discrepancia con la dupla del mirandismo. "No tengo nada personal contra Alperovich, pero la cabeza de la fórmula debe ser peronista", reiteró el veterano político. Del senador que pretende suceder a Miranda dijo que "se afilió ayer". No obstante, cuando se discutió el desdoblamiento de las elecciones internas, la mayoría oficialista definió que no es negociable el tándem Alperovich-Juri. Tampoco está en duda que la primera candidatura a senador se reserva para Miranda . Precisamente esta plaza es la que busca Rivas. "Estamos frente a una trampa", profetiza el ex juez Maturana.
La dupla Osvaldo Cirnigliaro-Julio Díaz Lozano enfrentó también al mirandismo, con una propuesta propia. El cambio de escenario desacomodó a esos políticos. "Es una arbitrariedad manifiesta", se quejó Díaz Lozano. La oposición al mirandismo intuye que se quiso congelar la movilización partidaria. Madura la intención de dar un corte al proceso y pasar a otra etapa.
30 Enero 2003 Seguir en 
Por Carlos Abrehu







