GIJON.- A la directora argentina Lucrecia Martel no le afecta tanto que a una parte del público no le gusten sus películas. Lo que le provoca indignación es que mucha gente no tenga siquiera la oportunidad de verlas. “En el cine es como en el fútbol”, dijo en una entrevista en el Festival de Gijón, donde fue homenajeada. “Si solamente existen los grandes estadios, el fútbol de barrio no va a existir. Nosotros, por ahora, estamos en el fútbol de barrio, de club de provincia. Pero solamente hay esos grandes estadios”. Se refiere a las salas de cine en manos de distribuidoras que responden a las grandes productoras estadounidenses y a la falta de espacios para las películas más pequeñas e independientes. “Nadie hace películas para festivales. Ni el más esnob y frívolo de los directores. Cuando uno hace una película, lo que desea es que la vea el mundo. Y si existiese el universo poblado, el universo. Uno lo que quiere es compartir con los demás”, agrega.
Tras su paso por Gijón, donde se exhibieron todas sus películas, Martel estrena mañana en España “La mujer rubia”, originalmente titulada “La mujer sin cabeza”, su último trabajo, que una vez más, al igual que el anterior, “La niña santa” (2004), produjo Pedro Almodóvar y que compitió en el Festival de Cannes.
Con pochoclo
Martel, que revolucionó el cine argentino con su primer trabajo, “La Ciénaga”, en 2001, un filme emblemático del llamado “nuevo cine argentino”, quiere que los espectadores vayan a ver su película como cualquier otra. “La desgracia es que me ubicaron en la zona del cine difícil. Y a mí me parece que a esta película, como a ’El hombre araña’, hay que ir tranquilo, comprarse una Coca-Cola, una cerveza, pochoclo (palomitas), sentarse en la butaca y mirar la película”, señala. "No hay que tener un postgrado en filosofía. Sencillamente hay que relajarse y decir: Bueno, voy a ver algo más del mundo. No necesitan saber de historia argentina, ni del estado actual de la política, ni de una cuestión médica particular". Su próximo proyecto, según adelantó, es llevar a la pantalla grande un clásico del cómico argentino, “El eternauta”. (DPA)








