Asombra el estilo de vida del “Rey de la efedrina”

Según la Justicia, en dos años el rosarino Segovia envió a México más de ocho toneladas de droga, valuados en 30 millones de dólares. El acusado será indagado hoy. También fueron detenidos su esposa y su contador. Utilizaba el nombre de un asaltante.

IMPRESIONANTE. Dos de los vehículos que secuestró la Justicia. En primer plano, un lujoso Rolls Royce. Detrás, una poderosa camioneta Hummer. TELAM
IMPRESIONANTE. Dos de los vehículos que secuestró la Justicia. En primer plano, un lujoso Rolls Royce. Detrás, una poderosa camioneta Hummer. TELAM
25 Noviembre 2008

BUENOS AIRES.- El juez federal de Zárate-Campana Federico Faggionato Márquez indagará hoy a Mario Segovia, considerado el mayor exportador de efedrina a cárteles de droga mexicanos y detenido el domingo en el Aeroparque Metropolitano. Su esposa y su contador también fueron detenidos.
Segovia, bautizado el “Rey de la efedrina”, fue llevado a los tribunales, pero el juez decidió derivarlo a la comisaría de Garín e indagarlo hoy, cuando contará con las pruebas obtenidas durante los allanamientos realizados en su lujosa casa del barrio Fisherton, en el oeste de Rosario, y en un estudio jurídico-contable. Se sospecha que exportó desde 2006 más de 8 toneladas de efedrina, valuadas en 30 millones de dólares, a cárteles mexicanos.
Según indicó Faggionato Márquez, el hombre está acusado de varios delitos contemplados en la ley antidrogas, tales como contrabando, acopio de armas de guerra y falsificación de documento, para castigar los cuales se prevén penas de entre 8 y 20 años de cárcel.
El empresario fue detenido en el aeroparque de Buenos Aires cuando, junto con su hermano, se aprestaba a abordar un vuelo hacia Puerto Iguazú, Misiones. El operativo estuvo a cargo de personal de la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) y de la Policía Federal.
En la vivienda de Segovia se secuestraron cuatro lujosos vehículos: un Rolls Royce, dos camionetas Hummer y una Land Rover. “Todos estábamos sorprendidos de semejante fortuna; nos preguntábamos cómo un hombre de 40 años podía tener semejante cantidad de bienes”, comentó un vecino. Los agentes además se incautaron de 70 mil dólares, de dos lingotes de oro de un kilo cada uno y de otros dos de 100 gramos, cuyo valor total se calcula en más de medio millón de pesos. Además encontraron precursores químicos como etanozol, cianuro, yodo y acetona, en recipientes que tenían la inscripción de la droguería Famérica, de la Capital Federal, que ya había sido allanada por el mismo caso en setiembre, cuando se demoró a su dueño, que luego fue liberado.
También secuestraron un arsenal compuesto por tres pistolas calibre 9 milímetros (dos Glock y una Pietro Beretta); otra Glock calibre 10 milímetros; cuatro escopetas calibre 12/70, tipo Ithaca, marcas Remington, SPS, Maverick y Franchi; un revólver Mágnum calibre 22 y una carabina Ruger 22. Segovia y su esposa tienen tres hijos, que quedaron con la madre de él en su casa de Fisherton, junto con una mucama y el jardinero.
Los investigadores sospechan que Segovia es la persona que. bajo el nombre de Héctor Germán Benítez, aparece como prófugo en la causa. Se lo acusa de haber provisto efedrina a un grupo de mexicanos, que -presumen- planeaba instalar el laboratorio dedicado a elaborar drogas sintéticas descubierto en una casa quinta de la localidad bonaerense de Ingeniero Maschwitz el 18 de julio. “Creemos que la conexión viene vía (Raúl) Ribet”, dijo el juez en relación con uno de los detenidos, dueño de una droguería y acusado de triangular efedrina a la banda.
El estudio jurídico-contable que tenía como cliente a Segovia fue allanado ayer, y la Policía secuestró carpetas que contenían archivos y documentación.
La investigación sobre Segovia se inició en setiembre de 2006, cuando en una encomienda aérea se detectaron 500 gramos de “una sustancia tóxica” que, inclusive, es utilizada “como agente de guerra biológica”, indicó el ministro de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos de la Nación, Aníbal Fernández.
El paquete había sido enviado a “Héctor German Benítez, con domicilio virtual en una oficina de Rosario”, agregó el ministro en relación con ese caso, que está a cargo de otro juzgado. Benítez es, en realidad, un hombre que se encuentra detenido en la cárcel de Sierra Chica, acusado de robo calificado. (DyN-Télam)

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