Winehouse, deprimida por su separación

La cantante de soul inglesa reveló que su matrimonio acabó, porque "sólo era sexo". En tanto, su marido perdió ayer el recurso contra su condena.

SECRETO A VOCES. Los familiares de Winehouse temen que la artista tenga una recaída. REUTERS
SECRETO A VOCES. Los familiares de Winehouse temen que la artista tenga una recaída. REUTERS
25 Noviembre 2008

LONDRES.- Era un secreto a voces, pero en esta ocasión la cantante Amy Winehouse ha decidido acallar rumores declarando ella misma que su matrimonio con Blake Fielder-Civil se ha terminado, después de dos años y medio de casados, de los que el productor ha pasado casi dos en la cárcel. La joven ha decidido confirmarlo a los periodistas del “News of the world” contestando a sus preguntas con un contundente: “mi matrimonio se ha acabado”.
Además, la ganadora de cinco Grammys dice que no hay posibilidad de vuelta atrás en su relación. Así, según explica el diario, ella explicó a los medios que su relación “no iba a durar” y que ambos habían estado juntos estos últimos años “sólo por sexo”. Sin embargo, posteriormente y, quizás consciente de que estas declaraciones podrían hacer daño a su ex pareja, rectificó señalando que nunca ha estado con un chico como Fielder-Civil.
Los rumores comenzaron cuando este mismo mes el productor salía de la cárcel y, en vez de visitar a su mujer, se dirigió directamente a una clínica de desintoxicación británica donde intenta salir del mundo de la droga en el que, según su familia, le introdujo la intérprete de “Rehab”. Muchos explicaron que esta decisión de Fielder-Civil era fruto de una obligación judicial y que si él acudía a esta clínica le reducían la condena, por lo que era lógico que no pudiera visitar a Winehouse. Pero lo que más llamó la atención es que la artista no lo fuera a recibir a la salida de la cárcel o que posteriormente lo fuera a visitar en el centro sanitario, algo que podía hacer. Según cuentan los familiares, esta situación volvió loca a la cantante, que tuvo numerosos altibajos emocionales, algo en lo que está trabajando su familia, intentando que siga adelante. Sin embargo, lo peor está por venir, dicen al periódico sus amigos. (DPA-Especial)

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