“¡Ay, mi hijita! ¿Qué te hicieron? Ya no te voy a poder ver nunca más”. Abrazada por sus familiares, Rosa Gómez veía a la distancia la casa donde Yanina Soledad González había sido asesinada por José Reinaldo López, quien luego se suicidó.
“El era muy celoso. La tenía amenazada para que no dijera que él la maltrataba y no tengo dudas de que la obligó a pasar el día con él”, expresó llorando la mujer, que tiene además otros ocho hijos. Según Karina González, hermana de la víctima, López le había enviado mensajes de texto a la menor amenazando con quitarse la vida si no reanudaban su relación. “Ella vino a vivir conmigo porque él le pegaba mucho. Estoy segura de que no quería estar acá”, manifestó consternada. Luego, añadió: “en los mensajes decía que tenía una semana para volver con él, que después iba a ser demasiado tarde”. Karina aseguró que, en una ocasión, le contestó uno de los textos a López. “Le dije que dejara de amenazar a mi hermana, pero él se hizo el desentendido”, manifestó la joven, que compartía un departamento en calle Piedras al 100 con su hermana asesinada ayer.
Los familiares de González describieron a la menor como una chica muy reservada. “Era callada y no quería complicar a nadie con sus problemas. Jamás salía de casa sin permiso, y por eso me extrañó cuando él se la llevó a vivir en su casa”, aseveró Rosa Gómez, quien vive a tres kilómetros del lugar del homicidio.
Según la Policía, los crímenes perpetrados en el contexto familiar son una preocupación. “Este año hubo muchos casos parecidos; varias mujeres resultaron víctimas de violencia doméstica, y terminaron muertas”, expresó el comisario Miguel Gómez, jefe de la División Homicidios.
24 Noviembre 2008 Seguir en 







