Madonna ya es soltera, y Ritchie no aceptó un dólar

"Nunca se trató de dinero", aseguró el director inglés. Un sobrio procedimiento dio por concluido un matrimonio de más de ocho años. Los dos acordaron "no lavar la ropa sucia en público".

AÑOS FELICES. En la foto, la pareja sale de la catedral Dornoch con su hijo Rocco en los brazos de Guy Ritche. REUTERS
AÑOS FELICES. En la foto, la pareja sale de la catedral Dornoch con su hijo Rocco en los brazos de Guy Ritche. REUTERS
22 Noviembre 2008

LONDRES.- La “reina del pop” estadounidense Madonna probablemente estaba aún durmiendo en la mañana de ayer en Filadelfia tras presentar a sus seguidores su show “Sticky & Sweet” la noche anterior, cuando un juez en Londres dio a conocer la sentencia que ponía fin a sus casi ocho años de matrimonio con Guy Ritchie. El sobrio procedimiento, caratulado como Ciccione M L v Ritchie G S en la High Court de Londres, contrastó con la boda de cuentos de hadas que la pareja celebró en el castillo Skibo de Escocia el 23 de diciembre de 2000. “Gracias a Dios”, dijo Ritchie cuando se le comunicó que el divorcio se iba a concretar. “Nunca se trató de dinero”, aseguró el cineasta.
Al contrario que en aquel día frío y nevado de invierno, no hubo fotos ayer para las masas de fotógrafos que acudieron al tribunal a pesar de la decisión de la famosa pareja de no presentarse, en el marco de su decisión de divorciarse dignamente, tras un acuerdo privado sobre su patrimonio y sus tres hijos. Se sabe, que Ritchie no aceptó un sOlo centavo de la cantante.
Para Ritchie, que ya es un cineasta de reputación internacional, su matrimonio con una de las mujeres más famosas del mundo le trajo aún más fama, mientras que en el caso de Madonna el matrimonio le dio algo de tranquilidad a su tormentosa vida sentimental. Pero aunque Madonna, que cumplió 50 años en agosto, y el cineasta de 40 años decidieran no lavar la ropa sucia en público, hubo amplios indicios de que el matrimonio estaba acabado hace tiempo.
Madonna, con un patrimonio estimado en unos 450 millones de dólares y una forma de vida cosmopolita forjada en su estilo de vida y su crianza, disfrutó en un principio de Londres y el estilo de “tweed y cardigan” que acompaña el hecho de tener una espléndida casa en el campo inglés. Alguna vez dijo que Ritchie era “el hombre más encantador del universo" e incluso tomó posición a favor de la caza del faisán, lo que desató la indignación de grupos defensores de animales. Pero todo eso quedó en el pasado. El amor por Ritchie, un director talentoso pero más bien modesto, que alguna vez admitió que intenta disimular su educación privada privilegiada poniendo un “acento de clase obrera”, no duró. Madonna, que se volvió cada vez más obsesiva con el entrenamiento físico y la mística enseñanza judía de la cábala, prohibía a sus hijos ver televisión y los hacía comer sólo comida macrobiótica, señalaron algunos medios. Mientras desaparecía por largas horas en un espacio adyacente que había hecho construir en su lujosa casa de Mayfair, convertido en gimnasio, Ritchie se quejaba de que era dejado solo con los niños. (DPA)

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