Durante varias horas Martínez Espinoza negó todos los cargos

El hombre está sindicado como uno de los jefes del cártel al que pertenecía la droga que había sido secuestrada en Ingeniero Maschwitz.

APOYO FAMILIAR. Jessica, la hija del acusado, fue a Tribunales para conocer la situación procesal de su padre. TELAM
APOYO FAMILIAR. Jessica, la hija del acusado, fue a Tribunales para conocer la situación procesal de su padre. TELAM
18 Noviembre 2008

BUENOS AIRES.- El mexicano Jesús Martínez Espinoza, sindicado como presunto líder de una banda de “narcos”, negó ayer las acusaciones en su contra ante la Justicia Federal.
Martínez Espinoza continuaba declarando anoche ante el juez de Zárate-Campana Federico Faggionato Márquez, en una audiencia que comenzó a las 15, en el marco de la investigación que lo señala como presunto jefe “narco” a raíz de un allanamiento a una casa quinta suya en Ingeniero Maschwitz. Allí, en setiembre, se secuestró efedrina que, según las pesquisas, sería utilizada para elaborar metanfetaminas.
El mexicano, de 49 años, llegó al país el viernes extraditado desde Paraguay, donde había sido detenido el 2 de octubre, bajo la identidad de Jesús Preciado, mientras tenía pedido de captura de Argentina. El hombre fue llevado ayer al mediodía al juzgado de Zárate-Campana desde el Complejo Penitenciario de Ezeiza. Según trascendió de fuentes del caso, Martínez Espinoza, patrocinado por su abogado Francisco Chiarelli, negó su responsabilidad en los cargos en los que el juez le atribuye el rol de jefe de una banda traficante de estupefacientes. En el juzgado estuvo una de sus hijas, Jessica (19), quien llegó la semana pasada al país desde México para seguir de cerca la situación de su padre, a quien defendió de las acusaciones en los medios de prensa y a través de una página de internet.

Otro sospechoso
En el pedido de exención de prisión que había presentado su abogado y que fue denegado por el juez, se indicó que en marzo otro mexicano, oriundo de la ciudad de León, Marco Aurelio Lailson Rizo, a quien definió con una persona con muchos contactos en Buenos Aires, le había pedido alquilarle dos habitaciones de la casa quinta porque quería acopiar cosméticos femeninos para exportarlos a su país.
Según el escrito, diez días antes del allanamiento, al enterarse de que las actividades que se iban a realizar no habrían sido legales, discutió con Lailson Rizo y le exigió que se llevara la mercadería almacenada. Desde que quedó preso, Martínez Espinoza aseguró no tener nada que ver con el negocio de la efedrina, aunque admitió que Luis Marcelo Tarzia, otro de los detenidos en la causa, era su asesor en inversiones en la Argentina. De hecho, contó que fue este argentino quien en una ocasión le presentó a Sebastián Forza, una de las víctimas del triple crimen, quien quiso venderle al mexicano una droguería. (Télam).

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