Crece la presión sobre Chávez para que adelante los comicios

Miles de opositores cortaron la principal autopista de Caracas en otra demostración de fuerza. Sigue el paro cívico contra el presidente.

CONCENTRACION. Antichavistas pasarán la noche en una carretera, en una prueba más de su porfía para que renuncie el Presidente.
CONCENTRACION. Antichavistas pasarán la noche en una carretera, en una prueba más de su porfía para que renuncie el Presidente.
26 Enero 2003
CARACAS.- Miles de opositores venezolanos se reunieron ayer -día 55 de un paro cívico contra el presidente Hugo Chávez-, en la principal autopista del este de Caracas en una gigantesca concentración de 24 horas para exigir la celebración de elecciones adelantadas.
Ondeando la bandera tricolor de Venezuela, algunos de los manifestantes se acercaron a la autopista con carpas, bolsas de dormir y alimentos, preparados para pasar la noche en la calle en una demostración de fuerza contra el Gobierno.
La manifestación tiene entre sus objetivos rechazar una reciente decisión de la Corte de Justicia de esta nación petrolera que, a principios de la semana, suspendió la convocatoria a un referendo previsto para el 2 de febrero sobre el mandato de Chávez, cuya dimisión es el objetivo principal del paro.

"Una burla al pueblo"
"Hasta ahora el Gobierno lo que ha hecho es burlarse del pueblo para no darle una salida electoral", dijo al canal de noticias Globovisión Alfredo Ramos, uno de los líderes de la protesta.
"Presidente, deje el miedo", rezaba un gran letrero en el acceso a la autopista desde el barrio de Altamira, uno de los bastiones de los detractores de Chávez a quien acusan de arruinar la economía y de ser un dictador que quiere imponer un gobierno comunista como el de Cuba.
La oposición también demanda el adelanto de las elecciones, previstas para el 2006, para este año. La concentración ocurre dos días después de una marcha de cientos de miles de "chavistas" con la que el presidente celebró el 23 de enero, la fecha en la que hace 45 años una coalición de militares, empresarios, sindicalistas y políticos derrocó a la última dictadura de la Nación, la del coronel Marcos Pérez Jiménez.
La preocupación por Venezuela impulsó al grupo de países amigos, integrado por Brasil, Chile, México, Estados Unidos, España y Portugal, a decidir el envío de representantes al país en esta semana para apoyar la gestión del secretario general de la OEA, César Gaviria. (Reuter-Especial)

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