11 Noviembre 2008 Seguir en 
La lucha contra los arrebatadores y la gran cantidad de menores que delinquen en la provincia son dos de los principales problemas que debe afrontar la Policía. Esta es la conclusión a que se arribó durante una reunión entre los principales miembros del Ministerio de Seguridad, que tuvo lugar el fin de semana en Tafí del Valle. Durante el cónclave se expusieron los planes de seguridad que se concretarán el próximo año. El jefe de Policía, Hugo Sánchez, explicó que si bien descendió el número de arrebatos, sigue siendo el delito más complejo de combatir. "Son ataques que causan mucho temor y que dejan secuelas físicas y psíquicas. Tenemos que trabajar muy fuerte para contrarrestarlo, pero necesitamos el acompañamiento de la Justicia", indicó el funcionario. En cuanto a los menores, Sánchez reafirmó que se debería modificar la ley de imputabilidad. "Ellos saben que, si los detienen, tarde o temprano los van a liberar", dijo. "Cada vez más menores delinquen; es una realidad. Nosotros tenemos que prevenir, investigar y detener, si es necesario, y lo vamos a seguir haciendo, pero sabemos que muchas veces nos encontramos con menores reincidentes, y nos ordenan que se los entreguemos a los padres", añadió. Además, anunció que se encarará un proyecto de remodelación edilicia de varias comisarías y se construirá una alcaidía para detenidos. También se ampliará el programa de Patrulla Motorizada al interior de la provincia.








