A José María lo habrían matado durante una "fiesta negra"

El niño de Aguilares habría muerto en una orgía. La fiscal estaría recibiendo información acerca de que el pequeño habría sido violado y asesinado.

24 Enero 2003
Parece increíble, pero a medida que avanza la investigación por el brutal asesinato del pequeño José María Avila, ocurrido el viernes 10 de enero, horas después de que lo secuestraron, el caso se vuelve más aberrante. La fiscal Eva Frías de Ruiz estaría recibiendo información acerca de que el pequeño, de tan sólo 4 años de edad, habría sido violado y asesinado durante una "fiesta negra" que se habría realizado en una casa del barrio Independencia, en Aguilares, ubicada a metros de la suya.
Ayer fuentes policiales confirmaron a LA GACETA que uno de los principales sospechosos habría manifestado tan terrible detalle a otros presos, con quienes se encuentra detenido. Sus interlocutores, al escuchar semejante barbaridad, habrían pedido declarar judicialmente para darles validez a los dichos, y de esta forma poder aportar elementos importantes en la causa.
La revelación estaría apoyada justamente en las pericias que realizó la bioquímica Lilia Moyano de Colombres entre los cinco detenidos que hay por el caso. Es que en cuatro de los casos dio positiva la comparación que se realizó entre las muestras de sangre y cabellos que se les extrajeron a los acusados y las encontradas en el cuerpo del pequeño y en los lugares en los que se realizaron allanamientos. En la casa de uno de los sospechosos se encontró un pequeño slip (que sería de José María) manchado con sangre, lo mismo que un trozo de tela. En ese domicilio es donde se habría cometido el salvaje ataque.
José María fue secuestrado el jueves 9, mientras jugaba con un amiguito. Su cuerpo apareció el domingo siguiente, bajo una montaña de arena, en una obra en construcción ubicada a cuatro cuadras de su casa. Lo habían asesinado a golpes. Tenía el cráneo fracturado.
Al menos tres de los sospechosos ya tienen antecedentes criminales. Uno de ellos, inclusive, está condenado por un hecho similar al de José María, ocurrido en Monteagudo. Sin embargo, tiene permiso extramuros para salir todos los días de la cárcel. La fiscal Frías de Ruiz no quiere apurarse; toma declaración todos los días en el Centro Judicial de Concepción, mientras espera otras pericias. Es que lo único que le dará una certeza casi absoluta de la identidad de los homicidas será un examen de ADN, que requiere cierto tiempo. Por eso, aún no se dio a conocer la identidad de los acusados.
Los padres del nene, Rosana y Julio Alberto, esperan pacientemente a que el caso se resuelva. "Queremos que vayan presos para siempre", aseguraron. Y tanto en la Justicia como en la Policía afirman estar haciendo todo para que ese deseo se cumpla.

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