Sale a robar y con el botín compra droga

Un adolescente de 16 años asaltó tres comercios en un día, con pocas horas de diferencia.

09 Noviembre 2008

Tiene 16 años y su cabeza es un torbellino. Su madre asegura que es incontrolable y que ya no sabe qué hacer con él. Trata de robar casi a diario, y luego de vender el botín por lo que le den, corre a comprar droga. Hace una semana completó un raid impresionante: en un día asaltó tres comercios en un radio de 10 cuadras. Y entre atraco y atraco volvía a su barrio para comprar droga. La Policía lo detuvo y le secuestró un arma, pero la Justicia ordenó que lo liberaran, advirtiendo que es inimputable. "Tengo miedo de que se mande alguna macana", confesó la madre, que fue a Tribunales para pedir ayuda.
"Dieguito" nació en el barrio Costanera y aún vive allí, aunque su presencia es cada vez más esporádica. Tiene tres hermanos más chicos; no sabe quién es su padre. Su madre hace changas y junta cartones para poder darles de comer. "Al principio le decía que estudiara. Fue a la escuela un par de años. Después me enteré que desde 2006 no lo vieron más en el colegio. Me mentía", relató la mujer al borde del llanto y reconoce que el chico se le escapó de las manos. "Una vez le dije que dejara de drogarse; que si no quería estudiar, se buscara un trabajo, pero me pegó un cachetazo. Me agarró miedo", dijo.

Ojos perdidos
Hace 15 días, "Dieguito" estaba alterado. Recorrió barrio Sur desde las 15 hasta las 23. "Entró como si fuera a pedir comida. Tenía los ojos perdidos. Acá entran muchos chicos así, pero cuando sacó un revólver del bolsillo me espanté. Me apuntó en la cara y me ordenó que le diera la plata. Estaba como loco", indicó Marcela, dueña de un drugstore. "Después de que le di $ 75 empezó a revolver las carameleras. Se metió golosinas y cigarrillos en los bolsillos. Yo no me quería mover. De golpe salió corriendo y no lo vi más, por suerte", aseguró la mujer, quien, al igual que las otras víctimas, pidió que no se publiquen sus nombres completos ni la dirección de los comercios, atendiendo a que el delincuente está libre. El adolescente desapareció de la zona durante tres horas, pero a las 18 entró a un ciber. "Había varios chicos en las máquinas. El entró, cerró la puerta y sacó el arma. Nos hizo tirar el piso a todos, y robó la plata que teníamos nosotros y la de los clientes. Yo creí que nos iba a dispara en cualquier momento", explicó Marcelo, el encargado. Al igual que en el caso anterior, "Dieguito" partió raudamente. El último atraco se registró pasadas las 22, en otro drugstore. "El temblaba cuando me puso el ?chumbo? en el pecho. Estaba totalmente ?sacado?. No es la primera vez que nos asaltan, pero este chico fue el que más miedo me dio", relató Augusto, empleado del comercio.
La madre de "Dieguito" dijo que ese día vieron ir y volver a su hijo del barrio. "Debe haber comprado ?merca?. Al principio él fumaba ?porros?, pero después pasó a la cocaína. Cuando se droga se pone tremendo. No me reconoce a mi ni a sus hermanos. Necesitamos que lo ayuden", pidió la mujer.

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Interceptado
Cuando el chico huía del último drugstore, una patrulla policial lo interceptó y lo detuvo. Los agentes le secuestraron un revólver y el dinero que había robado. Llevaba un "raviolito" de cocaína en el bolsillo. Pero cuando se comunicó a la Justicia que había sido apresado, se recibió la orden de que fuera entregado a sus padres. El chico fue llevado a su casa, pero permaneció allí poco tiempo. "Una hora después ya se había ido. ¿Cómo quieren que lo controle?", preguntó la madre. Casi 10 días después, el adolescente regresó: "estaba demacrado y con los ojos inyectados en sangre", contó la madre. Pero desde el jueves otra vez desapareció. En la Policía no tenían registrado a "Dieguito". Ahora, tal como lo describe la madre, saben que es un chico peligroso, pero más que nada que necesita contención y tratamiento. "Debe estar metido en alguna tapera, drogándose. Como está, o se mata él, o mata a alguien", afirmó la mujer.

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