Por día tres menores que delinquen son detenidos
En Tucumán, como en el resto del país, está instalada la polémica generada por proyectos que proponen bajar la edad de la imputabilidad. En los últimos 65 días fueron arrestados más de 170 chicos, acusados de robos o de hurtos. Una jueza sostiene que se debe tratar de prevenir antes que reprimir.
El protagonismo de los menores de 18 años en el índice delictivo en la provincia aumentó muchísimo en el último año, aunque, como consecuencia de un trabajo mancomunado entre el Poder Judicial y el Ejecutivo, hay cada vez menos chicos alojados en los dos únicos institutos habilitados en la provincia para atender adolescentes en conflicto con la ley: el Roca y el Goretti. Según las estadísticas, crecieron un 30% los delitos perpetrados por chicos de hasta 18 años.
Desde el 1 de setiembre hasta el miércoles, la Policía arrestó 173 menores, un promedio de casi tres por día, todos vinculados con delitos. La mayoría tienen entre 14 y 17 años; dos de ellos tienen sólo 12. Según las estadísticas que LA GACETA obtuvo en Tribunales, en el 87% de los casos a los acusados se les secuestró un arma o lo que habían robado. En el 97% de los casos están detenidos por robo o hurto (el resto, por lesiones e inclusive, por tentativa de homicidio). En el 95% de los casos son varones.
Pero las mismas estadísticas indican que el 89% de ellos recuperó la libertad. Actualmente hay 32 varones alojados en el Roca y tres mujeres en el Goretti. Estas cifras se explican en la sentencia de la jueza de Menores Nora Wexler: "no ganamos nada manteniendo tras las rejas a los chicos".
La funcionaria indicó que, junto con el otro juez de Menores, Raúl Ruiz, lleva adelante un trabajo combinado con el Ministerio de Desarrollo Social y con el de Educación. "La política de inclusión social debe ser prioritaria. La ley dice claramente que nadie puede estar toda su vida detenido, por eso los planteos de algunos sectores en cuanto a encarcelar y encarcelar son absurdos; mucho más en el caso de los menores de 18 años, para quienes la ley prohíbe los regímenes penitenciarios", indicó. "El proyecto de bajar la edad de imputabilidad me parece absurdo", opinó. "Creo que en lo único en lo que se está fallando es en el área de Salud. No existe un lugar verdaderamente preparado para tratar a los adictos y, por lo que sé, no hay planes para crearlo. Sin esto, rehabilitar los chicos es muy difícil, por más empeño que pongan las otras áreas", añadió.
El jefe de Gabinete nacional, Sergio Massa, también fue cauteloso en cuanto a la imputabilidad. "A mí me parece que estas polémicas sobre la edad no suman nada. Cada sector del Estado debe hacer lo que le corresponde para que todos vivamos mejor", indicó.
El jefe de Policía, comisario general Hugo Sánchez, en tanto, se mostró partidario de la modificación de la ley. "Los menores delinquen porque saben que son inimputables. No es sólo la droga, ni la falta de contención familiar, o de educación, aunque son factores que se deben tener en cuenta - aseveró-. Ser menor no significa no tener conocimiento. Ellos, hasta los 18, delinquen de una manera: hacen arrebatos y robos. Después, cuando son mayores, dejan de atacar. Cuando dejan de ser menores, un 60 % cambia los métodos. Saben que pueden terminar en Villa Urquiza".
Un problema de hoy
Rodolfo Alvarez y su esposa, Fátima Ambray, encabezan un proyecto para bajar la imputabilidad a los 14 años. Su hijo Emanuel murió cuando otro adolescente le pegó con un adoquín en la cabeza. "El chico que empuña un arma sabe qué es lo que va a hacer: matar o robar", reflexionó Alvarez. "Esta medida tiene que estar acompañada por un trabajo de fondo con la familia y con lo social. Pero eso sirve pensando en el futuro; es una solución para los chicos de mañana. Lo que yo propongo es para el problema que tenemos hoy", advirtió. "Un chico que comete un delito grave, como un homicidio con saña, tiene que recibir una condena. Obviamente, el menor que roba un celular tiene que ser enfocado de una manera distinta, porque puede ser reinsertado en la sociedad. Pero el asesino, el violador, no va a cambiar nunca. Es algo genético, y siempre va a ser peligroso para la sociedad", afirmó.
Alvarez está molesto con los jueces de Menores. "Les dan la libertad a menores que mataron. No piensan en una familia que quedó mutilada por una pérdida. ¿Actuarían así los jueces si la víctima fuera un hijo suyo?", se preguntó.
La jueza Wexler no quiso polemizar con Alvarez, pero señaló que los familiares de las víctimas no tienen especialistas con quienes hablar. "Nadie los escucha, y eso es algo que se debe resolver. Deben tener contención", dijo.
La mayoría de los abogados tampoco está de acuerdo con bajar la edad de imputabilidad. "El Gobierno debe implementar políticas sociales para contener a los jóvenes -indicó José Luis Chavanne. "La cantidad de chicos que delinquen se acrecienta día a día. Muchos son usados por mayores de edad, porque saben que la ley los ampara. Por eso creo que quienes los utilizan deberían recibir una pena severa", agregó. Su colega Washington Navarro Dávila piensa que quienes impulsan el proyecto encaran el conflicto desde el punto de vista de la seguridad, cuando en realidad el problema es mucho más complejo. "Se está tratando de criminalizar por la edad. No se están atacando las causas del delito. Una persona que comete un delito, sea mayor o menor, no piensa que lo van a capturar. El ladrón se considera hábil y especula con un buen resultado", dijo.
Wexler confía en que, con mucho trabajo, la incidencia de los menores en el delito descenderá. "No podemos perder la esperanza. Pero es algo en lo que tenemos que trabajar todos", advirtió.








