Descontrol en El Mollar

La llegada del verano genera un grave problema con los jóvenes, el alcohol y los desmanes consecuentes.

24 Enero 2003
El Mollar es un lugar privilegiado por sus bellezas naturales, pero los tucumanos no sabemos disfrutar del lugar civilizadamente. La villa veraniega se ha convertido en los últimos lustros en una verdadera atracción para miles de jóvenes que deciden pasar allí parte de sus vacaciones.
Pero año a año se repiten hechos similares. Vecinos de esa localidad han denunciado que los jóvenes arman sus carpas en lugares en los que carecen de baños y de agua. Hacen allí sus necesidades y se cambian a la intemperie. Amanecen a menudo borrachos -tanto varones como mujeres- en las calles, en las veredas o en los bancos de la plaza. También reclamaron la presencia de un policía de tránsito en la calle principal -la única pavimentada- porque se congestiona permanentemente.
A la hora de diseñar la temporada turística de verano en los Valles, las autoridades ponen su mira en Tafí, pero descuidan a El Mollar. Si bien el IPLA y la Policía han realizado recientemente un operativo y han detenido a más de 60 jóvenes alcoholizados, se debe trabajar en la prevención y en la planificación, de manera de que El Mollar no se transforme anualmente en tierra de nadie.

Tamaño texto
Comentarios