Hoy no abrieron las puertas de los bancos de todo el país debido a la celebración del Día del Empleado Bancario. Pese al festejo, los trabajadores tucumanos se mantienen en estado de alerta ante las negociaciones salariales que se están llevando a cabo desde ayer entre el sindicato y la patronal, luego de que el Ministerio de Trabajo de la Nación dictara la conciliación obligatoria.
"Esperamos que los directivos de las entidades crediticias escuchen nuestros reclamos para que se mejoren los sueldos. De lo contrario tendremos que interrumpir las tratativas y retomar las medidas de fuerza", explicó esta mañana el titular de la Asociación Bancaria, delegación Tucumán, Eduardo Bourlé.
El gremialista señaló que entre los principales pedidos figura la reincorporación de 1.200 empleados que fueron cesanteados en distintas entidades de todo el país. Ayer se iba a concretar un paro nacional impulsado por los trabajadores, pero finalmente no prosperó debido a la instancia de diálogo que promovió el Gobierno.
Pocos clientes
Mientras tanto, los pocos clientes que acudieron esta mañana a las entidades de San Martín al 600 y al 700 coincidieron en que tuvieron suerte porque esperaban que hubiera largas colas. "Hice una extracción porque ayer no pude venir. Me imaginé que iba a tener que hacer fila, pero está todo muy tranquilo", comentó Cecilia Ruiz.
Por su parte, Rodolfo Oviedo dijo que llegó apurado al banco porque pensaba que el aparato no iba disponer de dinero. "Pude sacar sin problemas. Pensé que me iba quedar sin plata", exclamó el joven.
Por último, Mariana Pérez subrayó que, para ventaja de los usuarios, el día de los trabajadores bancarios fue en la mitad de semana. "Creo que si hubiese caído viernes, los cajeros se hubiesen desbordado de gente", reflexionó. LA GACETA ©








