Hay temor en Francia por el futuro argentino

Empresarios y economistas sostienen que es vital conocer el proyecto de los futuros gobernantes. El acuerdo con el FMI es positivo, pero no es todo.

CONFLICTO. El juicio con la empresa supera los U$S 300 millones.
CONFLICTO. El juicio con la empresa supera los U$S 300 millones.
23 Enero 2003
PARIS, Francia (De nuestro enviado especial Federico Abel).- Las empresas y los economistas franceses recibieron con alegría el acuerdo parcial entre la Argentina y el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Sin embargo, siguen preocupados por el futuro de sus inversiones en el país. Por ello están sumamente interesados en que se defina de una vez por todas el cronograma electoral, que se lo cumpla y, sobre todo, que se cambien ordenadamente las autoridades.
En la zona de Marceau se encuentra la sede del poderoso Movimiento de Empresas de Francia (Medef, por sus siglas en francés), que reúne a 1,3 millón de compañías, según le contó a LA GACETA con orgullo el director general de la sección internacional de la institución, Thierry Courtaigne. "Aunque es aún prematuro, cualquier acuerdo con el FMI es bueno para nuestras empresas radicadas en la Argentina. Pero esto es secundario y terciario en relación con la necesidad de que ustedes nos digan qué quieren hacer con su país. Y eso no depende de la banca internacional ni del FMI", aseguró en tono coloquial y en un comprensible español.
La identificación que los empresarios franceses tienen con la Unión Europea es tan fuerte que Courtaigne recordó que en su reciente gira por la India cada vez que se presentaba lo hacía como ejecutivo europeo. "Es que cada país tiene su propia historia económica, que responde a sus raíces, a su cultura. Es por ello que hay que cuidar la imagen, no vaya a ser que se dé la sensación de que la historia puede repetirse. La buena imagen brinda confianza y seguridad", responde diplomáticamente cuando se le pregunta, precisamente, por la imagen de la Argentina.
Los empresarios franceses, muy preocupados por las inversiones que realizaron en la Argentina en el campo de las comunicaciones, los servicios públicos, la energía y la provisión de agua, principalmente, están tranquilos por el relativo fortalecimiento del peso y la estabilidad social que consiguió el gobierno de Eduardo Duhalde, pero los inquieta el futuro político. "Hay neblina por esto de las elecciones. Y para invertir es clave tener en cuenta cuál es la visión que los políticos tienen, el proyecto de país, el programa. Son tiempos en los que, ante las dificultades, es fácil mirar para afuera, pero la culpa no la tenemos los inversores extranjeros, por más errores que podamos cometer", advirtió.

Una decisión que molestó
Algo que molestó mucho a los franceses es lo que ellos llaman pesificación asimétrica o forzada, según los casos. "Ya nadie se acuerda de las inversiones que efectuamos después de las privatizaciones; ahora sólo se ven las tarifas. También se olvidan de que obtuvimos financiación cuando el dólar estaba uno a uno por la Convertibilidad, pero que ahora está tres a uno y eso hay que reembolsarlo. Nos dirán que son U$S 600 o 700 millones, que no es importante; pero muchas empresas cuando ven sus balances dicen: es por culpa de la Argentina. Esa es la imagen que hay que revertir", manifestó Courtaigne.
Los economistas, en general, tienen una opinión similar. "Aun con dificultades, el peso se fortaleció. Sin embargo, esto no alcanza para armar un nuevo modelo, porque quienes ganaron con esto (exportadores y quienes sustituyen las importaciones) no reinvirtieron esto para revitalizar la economía. Sin embargo, la gran ventaja es que los problemas hoy son más visibles: reestructuración financiera, refinanciación de la deuda; qué se hace con las empresas insalvables y con el comercio internacional y, sobre todo, cómo se consigue un superávit primario, porque un acuerdo con el FMI parte de la base de que se puede comenzar a devolver los intereses de la deuda, al menos; caso contrario no tendría sentido", precisó el economista Jerome Sgard, del Centro de Estudios de Perspectivas y de Informaciones Internacionales.
Aunque no es muy optimista sobre el futuro, el experto entiende que el nuevo gobierno argentino no podrá quejarse porque tendrá todos los problemas sobre la mesa. "Hay que hacer un acuerdo en la sociedad, pero que comience a dar una suma positiva", concluyó.

Críticas a Bussi porAguas del Aconquija

PARIS, Francia (De nuestro enviado especial).- Fuentes empresarias no ven con buenos ojos, por ejemplo, cómo en Tucumán el gobierno de Antonio Bussi trató la rescisión del contrato de concesión por 30 años del servicio de provisión de agua potable y cloacas a la empresa Compañía de Aguas del Aconquija (depende de la francesa Compagnie Générale des Eaux). "El general echó más fuego y no ayudó a que hubiera una salida negociada. Nadie quiere un juicio, pero terminó así", confesó un empresario que participó de las negociaciones por el caso de Tucumán, que ahora se dirime en el Centro Internacional de Diferendos relativos a Inversiones (CIADI), dependiente del Banco Mundial y en el que hay en juego más de U$S 300 millones.

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