La tarea del jurado siempre es difícil y compleja en materia artística, en particular. Pero lo es más cuando sobre lo que se debe decidir no se presenta en igualdad de condiciones.
Algo de esto está ocurriendo en el Festival Tucumán Cine, donde compiten 23 películas. Miguel Pereira, Luis Rey, Axel Monsú, Julio Arrieta y Ana Claudia García son los que deberán elegir cuál es la realización que obtendrá el premio Gerardo Vallejo, de $20.000.
"Este es un festival en formación y desarrollo, que no tiene definido un perfil, y eso se ve reflejado en la selección de películas", afirmó Pereira. El y Rey charlaron ayer con LA GACETA.
"La idea que conversamos en el jurado es que nos parece injusto hacer cotejar a directores ya consagrados, que tienen premios internacionales o con una carrera y una filmografía importante, con jóvenes que recién están comenzando a hacer sus primeras armas. Es injusto tanto para unos como para los otros", añadió el presidente del jurado, quien fue el director durante cinco años del Festival Internacional de Cine de Mar del Plata. Inmediatamente reveló que el jurado va a sugerir a los organizadores que se realice una muestra de lo más nuevo del cine nacional, con las últimas producciones de los directores que ya tienen una filmografía, "pero hacer competir las películas y óperas primas realizadas en el interior del país, como una manera de poder premiarlas y promocionarlas en este tipo de festivales".
Luis Rey, que preside la Asociación de Realizadores Audiovisuales de Neuquén, entiende que, comparativamente con otros festivales "hay similitudes con el espíritu, en el sentido de que se vea lo que se hace en el interior del país. Esto me parece fantástico. Este festival tiene muchísimo público y es una buena oportunidad que la gente vea lo que se está creando". Ante una pregunta, sostiene que no cree que haya una falta de perfil: "este perfil se está armando, se está en una búsqueda de construir un espacio donde no esté el cine comercial, que ya ha tenido demasiado reconocimiento". "Las posibilidades tienen que ser más parejas", asegura en otro tramo de la entrevista. "¿Y cómo evalúan la estética o el arte de estas películas?", se les preguntó. "Todo es muy ecléctico, por eso insisto en que es bastante difícil juzgar una obra contra la otra, porque tenés cine de ficción, documentales y tenés obras artísticas experimentales, por así decirlo. En festivales más grandes tendrían que ser ubicadas en diferentes secciones", describió Pereira. "Es un trabajo muy complicado. Me parece que hay una diversidad de producciones tan amplia que tenés de todo, en calidad y en historias. Es muy rica esta diversidad, y da una verdadera noción de lo que está produciendo la Argentina, lo que me llama la atención", acotó Rey. Posteriormente, ambos directores coincidieron en que la difusión del género documental "tiene que ver con razones económicas", porque llegar a producir un largometraje en este país, "es una quimera". "Como realizador noto una ausencia de una política de Estado hacia lo audiovisual", precisó Pereira.








