La música y la ideología van por el mismo camino

El español, que actuará en Tucumán el sábado y el domingo, habló con LA GACETA, desde Paraguay. Sostiene que hay que buscar modelos alternativos ante los problemas del mundo de hoy.

LA GUITARRA AL HOMBRO. Serrano recorre el mundo con sus canciones. LA GACETA / ANALIA JARAMILLO
LA GUITARRA AL HOMBRO. Serrano recorre el mundo con sus canciones. LA GACETA / ANALIA JARAMILLO
27 Octubre 2008

"Bueno, ojalá que todo esto nos sirviera para replantear el modelo de sociedad en el que vivimos y sobre todo el modelo económico, que ya ha demostrado ser un fracaso", responde Ismael Serrano cuando se le consulta sobre la actual crisis financiera mundial.
El cantautor español cree que quedó en evidencia que el modelo está agotado, y que hay que buscar alternativas. "Siempre se dijo que el sistema socializa pérdidas y riesgos, pero nunca ganancias, y eso es más claro ahora, cuando son los estados los que deben intervenir con el dinero de los contribuyentes para salvar empresas privadas, que en gran medida son las responsables del caos que estamos viviendo, porque han impuesto su criterio a partir de la codicia", asegura, poniéndose más enérgico al hablar, pero sin convertirse en un arengador.
Ismael no se queda sólo en el análisis, y como una de las alternativas posibles propone buscar la forma de volver sobre algunos de los valores humanos perdidos a manos de la rentabilidad. "Hay que recuperar la mirada a largo plazo, con economías sostenibles y un desarrollo el que se tengan en consideración las necesidades reales de todos los ciudadanos", dice.

Un camino inevitable
"De la misma forma que hace unos años cayó el muro (de Berlín) porque colapsó un sistema, ahora colpasó otro y cayó otro muro. Es el momento de recuperar la solidaridad, la esperanza en el futuro, de generar lazos de complicidad entre los pueblos y reorientar el rumbo", asegura convencido el músico, que se reivindica ideológicamente como de izquierda.
De alguna manera, parecen ser elementos para permitirle al hombre seguir soñando despierto, tal como lo plantea desde el titulo de su nuevo disco, en base a una frase de Aristóteles que afirmaba que la esperanza es el sueño de los hombres despiertos. "Siempre creí que cierto mundo, con el que muchos soñamos, es finalmente inevitable aunque sea apelando al instinto de conservación de las especies", explica.
Por ello insiste en que hay que recuperar la empatía y la permeabilidad ante las emociones. "Debemos llegar a sincronizar con el entorno, y así seremos capaces de hacer que los sueños se hagan realidad", responde, y lo que dice es muy semejante al modo como plantea su carrera como cantautor y sus shows en vivo especialmente.

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La fortaleza europea
Desde hace un tiempo, Ismael ve con preocupación las políticas europeas respecto de la migración. Y lo dice en "Zamba del emigrante", una canción de "Sueños de un hombre despierto" que canta junto a Mercedes Sosa.
"Europa insiste en convertirse en una fortaleza infranqueable. En mi canción hago referencia a la pérdida de la memoria que han tenido muchos españoles también, que hasta antes de ayer éramos inmigrantes y Latinoamérica fue amable con nosotros. Allí se buscan soluciones pensando que la migración es un problema en sí mismo, y no uno de la humanidad. Como siempre, en las crisis son los menos favorecidos los que pierden", asegura, tajante.

Una canción: "Papá cuéntame otra vez"
Papá cuéntame otra vez ese cuento tan bonito / de gendarmes y fascistas y estudiantes con flequillo / y dulce guerrilla urbana en pantalones de campana / y canciones de los Rolling y niñas en minifalda.
Papá cuéntame otra vez todo lo que os divertisteis / estropeando la vejez a oxidados dictadores / y como cantaste al Vent y ocupasteis la sorbona / en aquel mayo francés en los días de vino y rosas /
Papá cuéntame otra vez esa historia tan bonita / de aquel guerrillero loco que mataron en Bolivia / y cuyo fusil ya nadie se atrevió a tomar de nuevo / y como desde aquel día todo parece más feo.
Papá cuéntame otra vez que tras tanta barricada / y tras tanto puño en alto y tanta sangre derramada / al final de la partida no pudisteis hacer nada / y bajo los adoquines no había arena de playa.
Fue muy dura la derrota todo lo que se soñaba / se pudrió en los rincones se cubrió de telarañas / y ya nadie canta al Vent ya no hay locos ya no hay parias / pero tiene que llover aún sigue sucia la plaza.
Queda lejos aquel mayo queda lejos Saint Denis / que lejos queda Jean Paul Sartre muy lejos aquel parís / sin embargo a veces pienso que al final todo dio igual / las ostias siguen cayendo sobre quien habla de más.
Y siguen los mismos muertos podridos de crueldad / ahora mueren en Bosnia los que morían en Vietnam.

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* Del disco "Atrapados en azul" (1997)

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