La oscuridad avanza

La falta de iluminación va creciendo en forma alarmante en la capital tucumana.

22 Enero 2003
Hasta hace poco, la basura era la vedette indiscutida de San Miguel de Tucumán. Sin embargo, en los últimos tiempos, la oscuridad ha comenzado a ganar un impensado espacio urbano que pone en peligro el cetro meticulosamente conseguido por la basura.
Por ejemplo, en el Camino del Perú, en gran parte de su extensión, entre avenida Aconquija e Italia, el alumbrado público no funciona. Por allí hay un tránsito intenso y permanentemente cruzan peatones y bicicletas. Los vehículos circulan, por lo general, a gran velocidad. Otro tanto sucede en la avenida Belgrano, entre Avenida de las Américas y el Camino del Perú. Allí no sólo la oscuridad persigue a peatones y a conductores. A lo largo de la platabanda hay plantas que impiden ver si alguien cruza la avenida a pie o en auto, lo que incrementa el peligro de un posible accidente.
Da la impresión de que varios de nuestros representantes municipales viven a menudo en la oscuridad porque esta palabra, en su primera acepción, significa falta de luz y claridad para percibir las cosas. Si no fuera así, no existirían varios sectores de la ciudad sin luz.

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