Poste caído en El Churqui

Una mala costumbre de nuestros funcionarios.

21 Enero 2003
Por una razón geográfica y climática, la lentitud es una característica del norteño. Aunque suele decirse que los santiagueños se ubican en la "pole position" de la parsimonia, los tucumanos -especialmente sus representantes- no se quedan atrás a la hora de solucionar problemas en los que no hay que esforzar demasiado las neuronas.
El sábado pasado, un fuerte viento derribó un árbol y arrastró consigo el cable del teléfono en el camino principal a El Churqui, en Tafí del Valle. El cable quedó al nivel del suelo y en cualquier momento puede cortarse. Perjudicaría, entonces, a numerosos vecinos. Bastarían sólo dos o tres personas para cortar las ramas y enderezar el poste en un par de horas. Sin embargo, hasta el momento, nada se ha hecho. Da la impresión de que se esperará a que se produzca el corte del servicio para efectuar la reparación.
Este pequeño ejemplo cotidiano refleja la mala costumbre de nuestros funcionarios, quienes dejan que un problema pequeño se agrande para recién entonces intentar hacer algo. En la medida en que no erradiquemos la lentitud mental y la indolencia hacia los otros, los servicios seguirán siendo deficientes.

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