
CONMOCIONADOS. Vecinos se congregaron frente a la vivienda de la familia Lazarte en busca de información. LA GACETA

Uno quería seguir comiendo y bebiendo con sus amigos. El otro, enfadado, insistía con que los ruidos lo molestaban. El conflicto terminó de la peor manera. Ayer, un joven asesinó a su hermano a puñaladas en el interior de su casa, en barrio Sutiaga. El presunto autor del crimen fue detenido por la Policía.
Durante la madrugada, Diego Alejandro Lazarte, de 18 años y Esteban Leonardo Lazarte, de 21, compartieron una fiesta. Allí, aparentemente, consumieron bebidas alcohólicas hasta que, alrededor de las 6, el menor de los hermanos decidió ir con dos amigos a su casa, ubicada en Granadero San Martín y Chiclana. Dentro de la cocina de la vivienda, según fuentes policiales, los jóvenes continuaron tomando, y estaban preparando unos sándwiches de milanesa cuando Esteban regresó a la vivienda.
Se trenzaron a golpes
Los investigadores creen que los hermanos comenzaron a discutir porque el mayor de ellos quería irse a dormir, pero Alejandro no. De repente, los jóvenes se trenzaron a golpes. En ese momento, sólo su hermana, de 20 años -cuyo nombre no trascendió-, estaba en la vivienda. La joven se levantó e intentó separarlos con la ayuda de los amigos de Alejandro, pero su esfuerzo fue inútil. Desesperada, corrió a la casa de un vecino para pedir ayuda, y cuando regresó se encontró con la trágica escena: el menor de los hermanos yacía en el piso, sobre un charco de sangre, con dos "puntazos" en el pecho.
Desesperada, junto con los amigos de su hermano, llevó al herido hacia el Hospital Padilla en un automóvil, pero cuando llegaron ya había muerto.
Según fuentes médicas, el joven tenía un corte profundo a la altura del corazón y otro bajo la axila. En el lugar del crimen, los investigadores secuestraron un cuchillo de cocina, con una hoja de 15 centímetros. Además, se incautaron de las prendas que usaban los hermanos y de varios envases de cerveza vacíos.
Una comisión de policías de la seccional 13a, al mando del comisario Roque Sánchez, encontró al presunto homicida en la casa de un vecino.
Según testigos, el joven estaba sumido en un profundo silencio y no podía explicar qué había sucedido, aunque habría admitido ser el responsable de la muerte de su hermano.
Los investigadores consideran que el caso fue esclarecido, porque los dichos de los testigos coinciden casi totalmente.
Esteban Lazarte fue aprehendido por los policías y puesto a disposición del fiscal Arnoldo Sausnábar, titular de la Fiscalía VII, quien ordenó que permanezca detenido.







