20 Enero 2003 Seguir en 
En el cuento "La autopista al sur", el escritor Julio Cortázar mostró la paradoja de aquello que está hecho para acelerar el tiempo y que, sin embargo, lo detiene hasta embotellar las almas. En realidad, lo que Cortázar hizo fue narrar una molestia que se repite a diario en la avenida Mate de Luna, sobre todo en el semáforo ubicado en la intersección con la avenida Ernesto Padilla.
Los automovilistas, que circulan con la onda verde desde el semáforo ubicado en Coronel Zelaya y Mate de Luna, deben detener la marcha porque ambos semáforos no están coordinados. Mientras uno permite el paso, el otro lo detiene, lo cual entorpece aún más la circulación en una avenida que ya tiene muchas complicaciones vehiculares. Pero, además, el semáforo de Ernesto Padilla demora mucho tiempo en cambiar las luces; en consecuencia, agiliza el escaso tránsito por calle Viamonte y obstaculiza la circulación por Mate de Luna. Hasta que las autoridades no tomen cartas en el asunto y se decidan a sincronizar los semáforos, la circulación por esta transitada avenida seguirá siendo una insólita autopista en donde nada avanza. Como en el cuento de Julio Cortázar.
Los automovilistas, que circulan con la onda verde desde el semáforo ubicado en Coronel Zelaya y Mate de Luna, deben detener la marcha porque ambos semáforos no están coordinados. Mientras uno permite el paso, el otro lo detiene, lo cual entorpece aún más la circulación en una avenida que ya tiene muchas complicaciones vehiculares. Pero, además, el semáforo de Ernesto Padilla demora mucho tiempo en cambiar las luces; en consecuencia, agiliza el escaso tránsito por calle Viamonte y obstaculiza la circulación por Mate de Luna. Hasta que las autoridades no tomen cartas en el asunto y se decidan a sincronizar los semáforos, la circulación por esta transitada avenida seguirá siendo una insólita autopista en donde nada avanza. Como en el cuento de Julio Cortázar.







