BUENOS AIRES.- Eduardo Duhalde ha confesado que le propondrá a su candidato, Néstor Kirchner, que su futuro ministro de Economía, si llega al poder, sea Roberto Lavagna; algo posible aunque no probable si se observan el mensaje del gobernador patagónico en su proclamación de San Vicente -con cierto tono de un peronismo pasatista- y las ideas del recomendado, expuestas recientemente en un artículo periodístico.
Las diferencias entre ambos están marcadas por el paradigma de la renovación, que ha comenzado a ser el eje de las campañas electorales aunque para la interna justicialista es hasta el momento tan sólo un eslogan. Lavagna fue uno de los ministros ausentes de San Vicente, pero advirtió después de la oficialización de Kirchner, que si el acuerdo con el Fondo Monetario tan sólo ha sido de transición, se debió a la falta de voluntad política de acompañar un entendimiento más amplio por parte de precandidato alguno, señalando ejemplarmente la buena voluntad observada en Brasil.
Hasta su nominación por el duhaldismo, el gobernador de Santa Cruz había calificado con cierta dureza los acuerdos con el organismo internacional, mientras que Duhalde ha venido a decir que en tiempos electorales esas cosas no son posibles, contrariando la realidad de nuestros vecinos.
En espera
El acuerdo de transición -así definido también por el departamento del Tesoro de EE.UU con notoria satisfacción- ha sido bien acogido por la gran mayoría de economistas y sectores de la City, con el único rechazo solidario de la izquierda neta. La calificación de transitorio, aunque despeja las presiones más molestas que padecía el Gobierno, alude más bien a un cuarto intermedio en una negociación que deberá reanudarse después del 25 de mayo con el futuro gobierno. Quien llegue al poder no tendrá tiempo para distraerse, pues si bien le habrán aliviado vencimientos de deudas por 11.000 millones de dólares con organismos, los delegados del FMI lo estarán esperando para reanudar las conversaciones formulando un cuadro de economía sustentable que se aviene mejor con lo expresado por Lavagna en aquel artículo que lo dicho por Kirchner en su mensaje proselitista.
Buena imagen
La rápida y estructurada forma con que Hilda "Chiche" de Duhalde está reclutando profesionales y expertos para una variedad de tareas públicas, integrantes de una nueva generación sin pasados políticos conocidos, la ha incluido firmemente en la reducida lista de figuras para integrar la fórmula presidencial con el santacruceño.
Por lo pronto, la esposa del Presidente, no sólo por ser bonaerense, sino por el perfil logrado en su gestión social, antes en la provincia y con discreción, y ahora en distritos lejanos, es la que figura con mayor puntaje en las encuestas que semanalmente llegan al Presidente para orientarlo. Desde antes, inclusive, que se optara por Kirchner, "Chiche" figuraba generalmente como compañera de fórmula del eventual candidato.
El anuncio correspondiente, se decía ayer entre los operadores mayores del duhaldismo, sería hecho por el precandidato en menos de una semana. Es decir, antes de la nueva reunión del congreso justicialista. (De nuestra Sucursal)







