Como carnicero del departamento Leales, le decimos al lector Parra (ante "faena ilegal"), que la carne que vendemos no es de procedencia dudosa. Nosotros les compramos los vacunos a personas que tienen uno u dos animales. Con su venta, estas personas pueden subsistir, pues no pueden comerciar con los frigoríficos. Además tenemos una conducta y una tradición familiar intachable, a prueba de todo comentario insidioso. Tampoco hemos dado, ni nos ha sido requerida una coima de $ 20 por parte del personal policial para poder faenar, tal como él acusa a todos los carniceros de campaña. También deseo recordarle que nosotros -inclusive otros carniceros y esto nos consta- le adquirimos decenas de animales vacunos de su propiedad, que faenamos en su finca, ante la presencia de sus empleados y de la suya en algunas ocasiones. Señor Parra, tenga mucho cuidado con sus expresiones y/o acusaciones, y no generalice. No trate de poner en duda el honor y la honestidad de algunas personas, como en nuestro caso, pues nos sentimos aludidos por sus afirmaciones.
Walter Alejandro Lazarte
Romera Pozo
Leales (Tucumán)
JUEGOS DE AZAR
Como ex funcionario de Celestino Gelsi, tengo la obligación de aclarar algunos detalles. Cuando se resolvió que el juego de azar (casino y quiniela) lo manejara la Provincia, la primera oposición vino de la Nación por parte de Lotería Nacional y Beneficencia. Gelsi, federal por convicción y asistido por la Constitución y leyes federales, impuso su criterio y, con la administración de la Caja Popular de Ahorros, comenzó el funcionamiento del Casino y la quiniela. Con el eslogan de "El Casino de Tucumán devuelve sus ganancias al pueblo", con ideas, administrando las necesidades con sentido de pueblo, se construyeron la Maternidad (la mejor de Sudamérica en su tiempo), el Hospital de Niños y el Instituto de Investigaciones Cardiovasculares, donde funcionó el primer corazón artificial en el país, y el Centro de Salud. Se llevó a cabo la electrificación rural y se crearon las primeras cuencas lecheras en Trancas y en La Invernada. Caminos, estación Terminal de Omnibus, adecuación del aeropuerto para recibir vuelos de cabotaje, pavimentación de calles y nuevos barrios daban prosperidad a Tucumán. Todo esto, con una buena administración y gracias al manejo estatal del juego de azar. La polémica la desataron los retrógrados e incapaces de siempre. No hubo negocios oscuros ni corrupción. Y, como broche de oro, menciono al dique El Cadillal, hoy dique Celestino Gelsi.
Carlos A. Martínez
Moreno 379
S. M. de Tucumán
TINIEBLAS
Felicito a las autoridades de la Municipalidad de Tafí del Valle por la campaña de iluminación pública llevada a cabo, sea o no resultado del editorial de LA GACETA del 4/1/03. Después de un invierno en la más absoluta oscuridad (salvo el centro de la villa), ahora se puede transitar de noche. Pero por lo que a mí y a un buen número de contribuyentes nos afecta, sigo quejándome, ya que la obra no llegó a la calle que conozco como "Las Tolas", en El Churqui. La razón podrá ser que el cableado corre todavía por dentro de propiedades particulares. Alguien loteó y privatizó la mitad este de lo que en mi plano figura como calle de 25 metros. Como ya están colocadas las columnas en el nuevo emplazamiento, sólo falta correr los cables y artefactos a esa posición, lo que únicamente requiere mano de obra, que el municipio parece disponer en sobreabundancia. Además de la voluntad de hacerlo, por parte de las autoridades responsables. Un empujoncito más y se haría la luz para muchos que viven todo el año en las tinieblas de esa bastante poblada zona.
Luis Jorge Lapuente
Av. Coronel Suárez 983
S. M. de Tucumán
ETERNO RETORNO
El eterno retorno de la clase dirigente tan bien plasmado en el Panorama Tucumano del 14/1, nos deja mal posicionados a todos: a los políticos culpables de nuestra involución, y a los "no políticos" culpables de "dejar hacer", sufrir las consecuencias, y volver a votarlos. Por eso, la impotencia y la incertidumbre: si no voto, me lavo irresponsablemente las manos en la construcción de la Argentina que anhelo; y si voto, contribuyo a perpetuar ineptos en el poder. Estamos tan entregados que si por ahí aparece un rostro nuevo, una trayectoria de vida, un ejemplo de honestidad y de dedicación, sabemos que no lo va a lograr. ¿Para qué votarlo -nos decimos-, si no tiene ninguna posibilidad? Y abortamos su proyección. Tristes perspectivas las nuestras. Negro futuro para los que nos siguen. La política, bien entendida, enaltece al que la recibe, porque en su bienestar, no necesitará de bolsones, ni planes, ni dádivas que ofendan su dignidad. Brindemos espacio a los que sí quieren a la patria y los alentemos. La voluntad hace lo que la inercia o la indiferencia no logran.
María Estela López
24 de Setiembre 1.431
Concepción (Tucumán)
LEGALISTAS
Los legalistas anteponen el cumplimiento de las leyes a cualquier otra consideración. ¿Deberemos respetarlas, aunque sean inmorales? Muchas leyes defienden sólo intereses de época, y aunque hayan evolucionado -justificaron en su momento muerte y esclavitud- son respetadas sólo cuando les conviene a los poderosos de turno: como el César, hostigando a Irak por tener armamentos atómicos, aunque este los tenga. Como la quita del 13%, aportes de una vida para los jubilados y criminal por su avanzada edad, devolviéndolos cínicamente en bonos desvalorizados. Las leyes deberían plebiscitarse en consultas populares para que tengan consenso y se participe en su sanción, y también en su respeto y acatamiento, fortaleciendo su sentido moral, sin discriminaciones, para que no castiguen únicamente a ladrones de gallinas. ¿O creerán que la corrupción y el delito crecen sólo porque no hay Policía?
Javier Astigarraga
jastigarraga@arnet.com.ar
EJEMPLOS DIGNOS
Quisiera adherirme a las críticas hacia los dirigentes políticos, en general, por sus pésimas actuaciones. No voy a entrar en detalles, pero dentro de tantas pálidas, tenemos buenos ejemplos dignos de imitar, como Calliera que, con su humor, nos hace sonreír, dándoles con toda su artillería a los horrores de los políticos. También felicito a los cartoneros, por su acción de donar alimentos, ropa y medicamentos para los niños pobres de Tucumán. También quiero felicitar a los arrendatarios del ingenio San Juan por tener la gran idea de poner un comedor dentro de la fábrica, para todos los niños de los trabajadores cosecheros (temporarios). Por todas esas cosas, sigo pensando que hay gente buena todavía; por eso me siento feliz. Dios bendiga a toda esta gente.
José Virgilio Ledesma
Ingenio San Juan
(Tucumán)







