Definiciones en el caso de la socióloga

El fiscal pidió que se procese a nueve personas por haber presuntamente encubierto el homicidio de María Marta García Belsunce.

17 Enero 2003
BUENOS AIRES.- Al cumplirse ochenta días del misterioso crimen de María Marta García Belsunce, y a la espera de encontrar al asesino, la Justicia imputó ayer por presunto encubrimiento agravado del homicidio a familiares y amigos de la víctima. La mayoría de ellos, no obstante, esquivó los pedidos de detención solicitados en su contra y advirtió que se pondrá a disposición de la Justicia para aclarar las sospechas que pesan contra ellos.
Mientras tanto, hasta anoche había dos personas prófugas, cuyas capturas se solicitaron a nivel nacional e internacional. Es que el fiscal de Pilar, Diego Molina Pico, quien lleva adelante la investigación, recibió una serie de testimonios "reveladores" que agilizaron su decisión de dictar órdenes de detención. Así, el fiscal reclamó el arresto de nueve personas -cinco familiares directos, dos vecinos, un médico y una masajista- por considerarlas sospechosas del encubrimiento del crimen. Pero el juez Diego Barroetaveña resolvió rechazar tres de esos reclamos, hacer lugar a otros dos y aceptar los pedidos de eximición de prisión del resto de los involucrados en la causa.
El juez eximió de prisión bajo caución juratoria a Carlos Carrascosa, marido de la víctima; al abogado y periodista Horacio García Belsunce (h), hermano de la mujer; a Guillermo Bártoli, esposo de Irene Hurtig, media hermana de María Marta, y al médico Juan Gauvry Gordon, el primer profesional en llegar al escenario del crimen.
Barroetaveña no hizo lugar a los pedidos de detención requeridos contra Juan Hurtig, hermanastro de la víctima; contra el padre de este, el médico Constantino Hurtig, y a la masajista Beatriz Michelini, quien realizó las primeras tareas de reanimación y limpió el lugar por orden del marido de la víctima. En ese marco, el juez hizo lugar a los pedidos de detención solicitados contra Sergio Binello y Nora Hughes de Taylor, dos vecinos del country.
Binello está sospechado de haber ordenado que se "frenara a la Policía", y Hughes de Taylor habría sido la persona que quedó, por unas horas, encargada del velatorio y a la que también le habrían ordenado que evitara cualquier acercamiento de la Policía. Si bien la mujer acudió al defensor de Bártoli y de Carrascosa para que la representara y este solicitó su eximición de prisión, el juez de Garantías Oscar Díaz -subrogante de Barroetaveña- no había resuelto hasta anoche nada en ese sentido, por lo cual tanto Binello como Taylor eran considerados prófugos.
Es que todos ellos fueron señalados por el fiscal Molina Pico como presuntos responsables del delito de "encubrimiento calificado", que prevé un máximo de seis años de cárcel para aquel que ocultare un delito grave. Sin embargo, el Código Penal advierte que "están exentos de responsabilidad criminal los que hubieran obrado (encubriendo un delito) en favor de un cónyuge, de un pariente cuyo vínculo no excediere el cuarto grado de consanguinidad o un amigo íntimo". Así, familiares y amigos de la víctima quedaron sospechados de haber colaborado en ocultar el crimen de María Marta García Belsunce.

Faltan nombres
Lo que sí llamó la atención de los seguidores del caso fue la falta de algunos nombres en la lista de sospechosos armada por el fiscal. "Si esta gente supuestamente encubrió el crimen, fue para tapar a alguien. Habría que ver quién falta en esa lista para entrever en quién está pensando el fiscal como el asesino o la asesina de María Marta", remarcaron fuentes del caso.Ajenos a esas sospechas, los ahora imputados y sus abogados insistieron una y otra vez en que no hubo encubrimiento y señalaron que todo se trató de "una sumatoria de errores".
De hecho, el periodista y abogado García Belsunce (h) volvió esta tarde desde Punta del Este a la Capital Federal, donde, en medio de un tumulto de cronistas, pidió respeto por la memoria de la víctima. "A mi hermana la mataron", dijo escuetamente. Momentos después, algunas personas que lo vieron golpearon el taxi que él había abordado y lo trataron de "asesino". (DyN)

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