16 Enero 2003 Seguir en 
El círculo se está cerrando inexorablemente. La Policía ya contaría con fuertes pruebas contra al menos tres hombres que podrían haber tenido distintos grados de participación en el brutal homicidio del pequeño José María Avila, ocurrido aparentemente en los primeros minutos del viernes pasado, en Aguilares.
La bioquímica Lilia Moyano de Colombres estuvo trabajando anoche hasta última hora para comparar distintos tipos de muestras, con los elementos secuestrados durante la investigación. El resultado de esas pericias será fundamental para la resolución total del caso.
José María, de 4 años, desapareció el jueves pasado, a la noche, cuando estaba jugando con un amigo a la vuelta de su casa, en el barrio Independencia de Aguilares.
El cuerpo del niño apareció el domingo siguiente, debajo de una montaña de arena. Lo habían violado, y le habían destrozado el cráneo a golpes. Desde el principio se supuso que el o los homicidas eran de la misma zona de la víctima. Y en ese entorno comenzaron a moverse los investigadores.
Hasta el momento hay cinco hombres aprehendidos, pero sólo tres de ellos podrían estar involucrados en el caso. A uno de ellos se le secuestró de su casa un slip y un pedazo de sábana; ambos elementos estaban manchados con sangre. Esas manchas tienen que ser comparadas con las muestras de sangre de la víctima. De ser la misma, gran parte del caso estaría resuelta.
Otra posibilidad
Pero aunque esto sucediera, los otros dos sospechosos no podrían sentirse tranquilos. Uno de ellos ya habría afirmado que en la casa del otro vio el cadáver del pequeño. Esta historia todavía debe comprobarse. Tampoco se descarta que un menor haya sido quien, mediante engaños, llevó al pequeño hasta la vivienda en la que fue asesinado.
Se evalúa la teoría de que pudo haberse tratado de una venganza, aunque por el momento se desconocen las razones.El nenito tenía, debajo de las uñas de las manos, restos de piel, por lo que se supone que intentó defenderse, arañando al agresor. Ese material también fue peritado y sería utilizado para realizar exámenes de ADN.
Los investigadores, encabezados por el comisario general Luis Pablo Carrizo, se reunirán hoy con la fiscal Eva Frías de Ruiz, a quien le entregarán todo el material que tienen como prueba. La fiscal decidirá, en base a esos elementos, los pasos a seguir.Mientras tanto, los familiares esperan una definición. "Queremos saber quién fue. Aunque se demoren, pero exigimos que nos den el nombre del asesino y que los que no fueron, queden libres", enfatizaron Rosana y Julio Avila, los padres de José María.
La bioquímica Lilia Moyano de Colombres estuvo trabajando anoche hasta última hora para comparar distintos tipos de muestras, con los elementos secuestrados durante la investigación. El resultado de esas pericias será fundamental para la resolución total del caso.
José María, de 4 años, desapareció el jueves pasado, a la noche, cuando estaba jugando con un amigo a la vuelta de su casa, en el barrio Independencia de Aguilares.
El cuerpo del niño apareció el domingo siguiente, debajo de una montaña de arena. Lo habían violado, y le habían destrozado el cráneo a golpes. Desde el principio se supuso que el o los homicidas eran de la misma zona de la víctima. Y en ese entorno comenzaron a moverse los investigadores.
Hasta el momento hay cinco hombres aprehendidos, pero sólo tres de ellos podrían estar involucrados en el caso. A uno de ellos se le secuestró de su casa un slip y un pedazo de sábana; ambos elementos estaban manchados con sangre. Esas manchas tienen que ser comparadas con las muestras de sangre de la víctima. De ser la misma, gran parte del caso estaría resuelta.
Otra posibilidad
Pero aunque esto sucediera, los otros dos sospechosos no podrían sentirse tranquilos. Uno de ellos ya habría afirmado que en la casa del otro vio el cadáver del pequeño. Esta historia todavía debe comprobarse. Tampoco se descarta que un menor haya sido quien, mediante engaños, llevó al pequeño hasta la vivienda en la que fue asesinado.
Se evalúa la teoría de que pudo haberse tratado de una venganza, aunque por el momento se desconocen las razones.El nenito tenía, debajo de las uñas de las manos, restos de piel, por lo que se supone que intentó defenderse, arañando al agresor. Ese material también fue peritado y sería utilizado para realizar exámenes de ADN.
Los investigadores, encabezados por el comisario general Luis Pablo Carrizo, se reunirán hoy con la fiscal Eva Frías de Ruiz, a quien le entregarán todo el material que tienen como prueba. La fiscal decidirá, en base a esos elementos, los pasos a seguir.Mientras tanto, los familiares esperan una definición. "Queremos saber quién fue. Aunque se demoren, pero exigimos que nos den el nombre del asesino y que los que no fueron, queden libres", enfatizaron Rosana y Julio Avila, los padres de José María.
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