Un grupo de hombres dio un golpe digno de una película

En apenas media hora, atacaron a los ocupantes de cinco vehículos. Se llevaron plata y efectos personales. Hasta el momento no hay pistas.

16 Enero 2003
a planificación y la ejecución fueron perfectas. Un grupo de por lo menos cinco delincuentes protagonizó una espectacular serie de atracos el martes a la noche, cuando, sobre la autopista Tucumán-Famaillá, asaltaron a una familia que iba en su auto; a un padre y a su hijo, que también iban en auto; a un ómnibus, a cuyo chofer le dieron un tiro en la pierna; a un grupo de vigilantes privados que también iban en auto y, finalmente, a un camionero, a quien secuestraron para poder huir en el rodado. Hasta anoche no había pistas para identificar a los audaces delincuentes.
Lo certero del golpe tiene desconcertados a los investigadores. Los delincuentes se colocaron a la altura en la que se bifurca la autopista. Todavía no se estableció fehacientemente el orden en el que cada una de las víctimas fue cayendo en manos de los asaltantes.
Aparentemente las primeras fueron Daniel Alejandro Rayano, su esposa, Marcia Barrera, y sus dos pequeños hijos, quienes, en un automóvil Volkswagen Senda, patente UKQ-103, circulaban de sur a norte. Cuando estaban por llegar a la bifurcación advirtieron que había un árbol sobre la ruta. "Instintivamente bajé la velocidad. En ese momento, desde el costado salieron cinco hombres con los rostros tapados; nos amenazaron y nos hicieron bajar del auto", dijo Rayano. Los hombres empujaron luego el vehículo a la vera de la ruta, y allí le sacaron a la pareja $ 80, una cámara fotográfica, un reloj de pulsera y una tarjeta de débito. Luego los mantuvieron en el lugar.
Minutos después, en la misma dirección, pasó un automóvil Peugeot 504 blanco con vidrios polarizados, patente SNJ-987, que acababa de salir de una fábrica cercana a Famaillá. Fueron los únicos que se salvaron del atraco. En el auto iban Antonio Romano, Sergio Ledesma, Juan Francisco Sosa y Carlos González, todos miembros de una empresa de seguridad. Cuando estaban por llegar a la bifurcación, también vieron el árbol. Aparentemente Romano intuyó que algo malo estaba por suceder, clavó los frenos e intentó dar la vuelta para escapar. En ese momento aparecieron los asaltantes, quienes, al advertir la maniobra evasiva, les hicieron varios disparos. Dos impactos dieron en el vehículo, pero los guardias de todas formas lograron huir. En ese momento dejaron ir el vehículo de Rayano.
Luego habría sido el "turno" de Antonio Oscar González y de su padre, Juan Luis del Valle González, quienes iban en un Renault 9, chapa patente ABR-666. A ellos también los encañonaron, les quitaron sus pertenencias y los mantuvieron esperando a un costado de la ruta, según lo informado por la Policía.

Muy violentos
Los delincuentes, en todo momento, actuaron con violencia y les advertían a las víctimas que no vayan a hacer la denuncia. Por eso pudieron trabajar tranquilos durante, por lo menos, la media hora que duraron los ataques.
Otra de las víctima fue el chofer Carlos Federico Vega, de la empresa Exprebus. "Me tiraron a matar", afirmó el hombre, a quien una bala se le alojó en la rodilla derecha. "Venía desde Famaillá y vi los troncos. Cuando frené salieron los tipos de la oscuridad y empezaron a hacer disparos. Tenían pistolas 9 mm y 11.25 mm. Me apuntaron a la cabeza para que les abra la puerta", relató. "Yo iba con cuatro pasajeros, y cuando subieron nos apuntaron. A todos nos sacaron la plata que teníamos", explicó.
Después, como pudo, Vega pasó por el costado de los troncos, y así llegó hasta la terminal, donde sus compañeros lo llevaron a un sanatorio. En ese lugar lo curaron, pero le dijeron que era más peligroso extraerle la bala que dejársela en la pierna. "Es la primera vez que me asaltan, y la verdad es que es horrible", dijo. "Lo que hicieron estos tipos fue impresionante. La Policía me contó todo lo que había pasado, y yo no lo podía creer", advirtió.
Finalmente los asaltantes, cuando la Policía ya se dirigía hacia el lugar del hecho, hicieron detener el camión que conducía Juan Manuel Díaz, de 30 años. El camionero afirmó que en el lugar estaba el ómnibus que manejaba Vega, además de un auto, que sería el de los González. Los desconocidos hicieron pasar a Díaz a la parte trasera del vehículo, y uno de ellos manejó hasta la zona del puente Bailey, en Banda del Río Salí. Allí, después de robarle una carpa, un estereo, un teléfono celular y $ 90, los hombres huyeron rápidamente.
Por lo espectacular del atraco, varios móviles policiales, de distintas dependencias, salieron a buscar a los asaltantes. Pero no encontraron nada. Desaparecieron con la misma profesionalidad con la que habían trabajado.

Una banda que se está perfeccionando

El asalto de ayer a la noche es similar al que un grupo de hombres cometió el sábado a la noche en la zona de San Andrés. Esto podría indicar, según los investigadores, que una banda está especializándose en esa modalidad de asalto y, a juzgar por los resultados, lo está logrando.
El sábado, el atraco ocurrió en una ripiera. Allí fueron atacados varios hombres que, en camiones, llegaban para comprar tierra y arena. Los delincuentes obtuvieron un botín de más de $ 2.000 y dejaron a las víctimas atadas, para impedir que los siguieran. El ataque duró media hora. Iban asaltando a los camioneros a medida que llegaban a la ripiera, algo muy similar a lo sucedido en la autopista Tucumán-Famaillá. Hasta ahora, nadie sabe quiénes son los delincuentes.

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