16 Enero 2003 Seguir en 
La estación terminal de la empresa de ómnibus que cumple el servicio a los Valles Calchaquíes, ubicada en Tafí del Valle, es sin duda muy cómoda y moderna.
Permite a los pasajeros una amable espera y cuenta inclusive con bar y restaurante. Todo eso resulta muy positivo, y debe anotarse como un aporte para el mejoramiento de la infraestructura turística de tan bellos parajes.
Pero también es preciso anotar una seria e inexplicable falla de organización, que se nota especialmente en esta época en que hay muchos ómnibus que llegan y parten, y mucha gente en los andenes, dispuesta a viajar tanto a El Mollar y a Tucumán, como a las localidades serranas de Amaicha y Santa María. Sucede que nadie informa con precisión a los pasajeros cuál es exactamente el coche que deben abordar. La gente se aglomera a preguntar en la boletería, donde recibe respuestas vagas, y, a veces, dadas con malos modos. Además, es curioso que para ciertos servicios (el de las 10 de la mañana, a Tucumán) no se vendan pasajes anticipados, y tampoco con número de asiento.
Nos parece que la terminal debiera funcionar como todas las que se conocen. Es decir, que se expendan boletos anticipados y numerados para todos los servicios, y que se anuncie claramente, por los altavoces, cuál es la unidad que llega y cuál es el destino de las que salen.
Permite a los pasajeros una amable espera y cuenta inclusive con bar y restaurante. Todo eso resulta muy positivo, y debe anotarse como un aporte para el mejoramiento de la infraestructura turística de tan bellos parajes.
Pero también es preciso anotar una seria e inexplicable falla de organización, que se nota especialmente en esta época en que hay muchos ómnibus que llegan y parten, y mucha gente en los andenes, dispuesta a viajar tanto a El Mollar y a Tucumán, como a las localidades serranas de Amaicha y Santa María. Sucede que nadie informa con precisión a los pasajeros cuál es exactamente el coche que deben abordar. La gente se aglomera a preguntar en la boletería, donde recibe respuestas vagas, y, a veces, dadas con malos modos. Además, es curioso que para ciertos servicios (el de las 10 de la mañana, a Tucumán) no se vendan pasajes anticipados, y tampoco con número de asiento.
Nos parece que la terminal debiera funcionar como todas las que se conocen. Es decir, que se expendan boletos anticipados y numerados para todos los servicios, y que se anuncie claramente, por los altavoces, cuál es la unidad que llega y cuál es el destino de las que salen.







