Los problemas causados por la inspección de vehículos son otro ejemplo de la eterna improvisación argentina. La exigencia de inspección no es de ayer. No es justo enojarse ahora si el resto del país decide no tolerar más la negligencia del Gobierno tucumano. Si los dos talleres habilitados son insuficientes para revisar todos los vehículos sujetos a inspección, ¿por qué no se habilitan otros? Obviamente, los dos talleres tienen una capacidad limitada; pero ¿anunciaron con antelación suficiente desde cuándo la inspección sería obligatoria? En lugar de propiciar el orden y el cumplimiento de la ley, el Gobierno provincial ofrece certificados provisorios que no son válidos en el resto del país. Los fines de la ley se cumplirían dando al conductor una constancia de la fecha en que tiene turno para su inspección. Hasta entonces, no habría infracción. Se debe premiar a quien se presenta a inspección y castigar a quien no lo hace. Bastantes "crisis" tenemos todos los días sin necesidad de que los ineptos de turno creen otras nuevas.
Ramón Rosa Villafañe
Barrio Soeme
M. B. - C.5.
S.M. de Tucumán
FUNCIONARIOS
Hace unos días, leí, con asombro, la declaración de un ex director de la Vivienda. Muy suelto de cuerpo, este decía que no había denunciado un acto administrativo que comprometía los intereses de la repartición, producido por otro funcionario, para no perjudicarlo personalmente y que ahora sí lo hacía porque este había salido a hablar mal de él. Notó y comprobó la irregularidad, y no la denunció ni tomó ninguna medida; se calló la boca. Es decir que se transformó en su encubridor y cómplice. Ha pasado un tiempo más que prudencial y nadie del Gobierno sale a dar explicación alguna. Tampoco la Justicia obra de oficio ante una confesión pública de un hecho doloso. ¿Hasta cuándo?
Roberto Muslip
Pedro Berreta 762
S.M. de Tucumán
CLASE POLITICA
Si todos los días amanece sin que yo lo planee, Dios me escucha sin que le hable en esta Argentina que gime y que sigue teniendo gente buena. Los maestros enseñan, los médicos sanan, las madres cuidan y aman en este pueblo devastado por la mala clase política, que sólo trabaja para aumentar su patrimonio personal. Mientras el hambre y la desocupación siguen castigando a nuestro suelo, ellos insisten en continuar en el ruedo político. Deberían cederles el lugar a personas que realmente quieren trabajar por este pueblo maravilloso. Los políticos necios confunden a nuestra gente -o intentan hacerlo-, y oscilan entre darle la razón, como a un niño para que no moleste, o castigarlo con rudeza sin darle explicaciones.
Osvaldo Moreno
Pasaje Paz 12
Bº San Roque
San Pablo-Tucumán
EL DELITO
Arrebatos y asaltos llenan cotidianamente los espacios policiales de los medios de difusión, que describen con qué impunidad el delincuente se apodera, preferentemente, del dinero y joyas ajenas y, de paso, de electrodomésticos. El dinero no deja rastros y las joyas tampoco si son vendidas de inmediato a ávidos reducidores que las desmontan y funden al instante. Estos cómplices obtienen óptimas ganancias al comprarlas a precio bajísimo, aun cuando la experiencia en su oficio les revela de inmediato su procedencia ilegítima. En estos momentos en que proliferan las casas de compra de oro, el Gobierno debería ejercer el control sobre quienes ofrecen "sus joyas", y a los comerciantes debería exigírseles un registro con la identidad de sus clientes y joyas adquiridas. En cuanto a los electrodomésticos, recordemos los robados en los saqueos de los comercios, vendidos descaradamente en plena vía pública a precios irrisorios, sin que el Gobierno se haya interesado en recabar su origen ni factura de compra. El Gobierno está ausente: "mientras el gato duerme, las ratas hacen sus fechorías". Ladrón y comprador de lo robado son las dos caras de un mismo delito. Sin mercado para lo robado, el robo disminuiría sensiblemente.
Elida Pasqualini de Acosta
Rondeau 762
S.M. de Tucumán
LO IMPORTANTE
En uno de sus memorables pensamientos, la legendaria Mafalda dice: "lamentablemente le damos más importancia a lo urgente que a lo importante". El hambre y la desocupación, los hospitales sin medicamentos, la inseguridad jurídica y pública están haciendo estragos en la sociedad tucumana, pero son dejados de lado. Hoy todos hablamos del cupo femenino para las próximas elecciones y de las medallas de oro que se otorgarían los legisladores. Yo pregunto: ¿cuál es el problema? ¿Por qué no dejamos que al menos una vez en la historia gobiernen las mujeres? Hasta hoy lo hicimos los hombres y miren cómo nos va, y con respecto a las medallas, ¡cuidado con aquellos legisladores que rechazan este homenaje cuando se enteraron de que debían pagarlas ellos! Deben ser premiados, como en la escuela, la asistencia, la puntualidad, la buena conducta, la aplicación y el esfuerzo; y si no anduvieron bien, hacerlos quedar de curso, aplazarlos e inhabilitarlos por dos elecciones.
Francisco Amable Díaz
Pedro G. Sal 1.180
Bº 20 de Junio
S.M. de Tucumán
SOLIDARIDAD
Pese al orgullo inmenso que siento al saber que argentinos, como el grupo de cartoneros del Tren Blanco de Buenos Aires, hicieron llegar a nuestra provincia alimentos, ropas y medicamentos, me embargan la tristeza y la vergüenza. Gente que apenas vive con lo poco que logra llevar a su casa todos los días para poder alimentar a su familia, encuentran la manera de ayudar a los que están en igual o peor situación. Ellos son capaces de albergar este sentimiento de solidaridad porque también están sumidos en la miseria. Eso les permite comprender muy bien lo que es no poder conciliar el sueño por hambre; vestirse, o simplemente subsistir. Me gustaría invitar a todos los que nos representan a solidarizarse con sus hermanos. Sin duda alguna, nos encontramos muy lejos de aquellas épocas en que los gobernantes eran considerados líderes por la sencilla razón de saber liberar de sus frustraciones al grupo que los sostiene; de saber interpretar sus requerimientos.
Felicitas Giménez Lascano
Congreso 540
S.M. de Tucumán







