13 Enero 2003 Seguir en 
Siempre es bueno imitar lo positivo. En otras ciudades del mundo, existen transportes especiales para turistas. En ellos, por un precio mínimo, pueden recorrer lugares históricos o sitios de interés de una urbe. Con buen criterio, la Municipalidad capitalina implementó desde hace un par de años, durante la temporada de invierno, el "turistórico". Por un peso el visitante puede descubrir, por ejemplo, algunos monumentos o edificios de importante valor patrimonial o el parque 9 de Julio. Lamentablemente, este servicio sólo funciona durante julio y agosto.
Sería desde todo punto de vista auspicioso reflotar el "turistórico" para funcionarios municipales y ediles. De ese modo, pagando previamente el boleto, podrían recorrer la ciudad y tomar apuntes de sus múltiples deficiencias. Encontrarían, por ejemplo, un enorme cráter en Suipacha y Marcos Paz; descubrirían que en la Marcos Paz, entre Asunción y Ejército del Norte, el pavimento está casi destruido al igual que en Chile, entre Rivadavia y Salta. O se sorprenderían con la cantidad de calles que carecen de alumbrado público, con la basura, los líquidos cloacales y los yuyales que atormentan cotidianamente a los vecinos.
Este turismo todo terreno, ayudaría, por lo menos, a nuestros representantes a conocer los problemas de la comunidad y, tal vez, los impulsaría a mejorar la calidad de vida de sus vecinos.
Sería desde todo punto de vista auspicioso reflotar el "turistórico" para funcionarios municipales y ediles. De ese modo, pagando previamente el boleto, podrían recorrer la ciudad y tomar apuntes de sus múltiples deficiencias. Encontrarían, por ejemplo, un enorme cráter en Suipacha y Marcos Paz; descubrirían que en la Marcos Paz, entre Asunción y Ejército del Norte, el pavimento está casi destruido al igual que en Chile, entre Rivadavia y Salta. O se sorprenderían con la cantidad de calles que carecen de alumbrado público, con la basura, los líquidos cloacales y los yuyales que atormentan cotidianamente a los vecinos.
Este turismo todo terreno, ayudaría, por lo menos, a nuestros representantes a conocer los problemas de la comunidad y, tal vez, los impulsaría a mejorar la calidad de vida de sus vecinos.







