24 Agosto 2008 Seguir en 
"Es un horror pensar que este crimen quedará impune. En esta provincia da la sensación de que cualquiera puede matar y no le pasará nada. La Justicia debe dar ejemplos para la sociedad", aseveró Mónica López, representante legal de la familia de Carla Romina Ortega.
En una charla con LA GACETA, la abogada, que estuvo internada por haber sufrido un pico de estrés, espera que el fiscal Pedro Gallo avance en la causa y solicite cuanto antes su elevación a juicio.
- ¿Sigue insistiendo en que se trató de un crimen?
- Por supuesto, en la causa ya hay pruebas para sostener esa teoría. Tenemos otras pistas que estamos investigando y, cuando sea el momento oportuno, las presentaremos. Todos los chicos del barrio Oeste II saben lo que ocurrió, pero nadie quiere decir la verdad.
- ¿Por qué los testigos se llaman a silencio?
- No lo puedo decir. Por eso seguimos investigando y trabajando, para romper ese manto de silencio. Ya llegará el momento en el que se sepa todo.
- Si hubo un crimen, ¿cuál fue el móvil?
- La envidia y los celos que le tenían a "Carlita". Eso fue demostrado en la causa con el testimonio de varias personas. También aparece clarito en los resultados de la autopsia que ella recibió varios golpes en la cabeza.
- ¿Qué hipótesis maneja sobre el caso?
- En el cerro estuvieron todas las sospechosas y otra menor cuyo nombre aún no trascendió. La llevaron amenazada en una moto, y en otra iban más chicas. Allí la golpearon y después la arrojaron al precipicio.
- L. podría recuperar la libertad en los próximos días?
- No hay plazos legales para que ello ocurra. La jueza (Nora) Wexler deberá evaluar si puede entregarla al cuidado de sus padres. Es posible que ello ocurra.
- ¿Qué opinión tiene sobre esta posibilidad?
- La verdad, me tiene sin cuidado. Lo importante es que se llegue a un juicio y que un tribunal dicte un fallo, que debe ser ejemplificador para que hechos como este no ocurran nunca más en la provincia. Que sea un verdadero ejemplo para toda la sociedad.
En una charla con LA GACETA, la abogada, que estuvo internada por haber sufrido un pico de estrés, espera que el fiscal Pedro Gallo avance en la causa y solicite cuanto antes su elevación a juicio.
- ¿Sigue insistiendo en que se trató de un crimen?
- Por supuesto, en la causa ya hay pruebas para sostener esa teoría. Tenemos otras pistas que estamos investigando y, cuando sea el momento oportuno, las presentaremos. Todos los chicos del barrio Oeste II saben lo que ocurrió, pero nadie quiere decir la verdad.
- ¿Por qué los testigos se llaman a silencio?
- No lo puedo decir. Por eso seguimos investigando y trabajando, para romper ese manto de silencio. Ya llegará el momento en el que se sepa todo.
- Si hubo un crimen, ¿cuál fue el móvil?
- La envidia y los celos que le tenían a "Carlita". Eso fue demostrado en la causa con el testimonio de varias personas. También aparece clarito en los resultados de la autopsia que ella recibió varios golpes en la cabeza.
- ¿Qué hipótesis maneja sobre el caso?
- En el cerro estuvieron todas las sospechosas y otra menor cuyo nombre aún no trascendió. La llevaron amenazada en una moto, y en otra iban más chicas. Allí la golpearon y después la arrojaron al precipicio.
- L. podría recuperar la libertad en los próximos días?
- No hay plazos legales para que ello ocurra. La jueza (Nora) Wexler deberá evaluar si puede entregarla al cuidado de sus padres. Es posible que ello ocurra.
- ¿Qué opinión tiene sobre esta posibilidad?
- La verdad, me tiene sin cuidado. Lo importante es que se llegue a un juicio y que un tribunal dicte un fallo, que debe ser ejemplificador para que hechos como este no ocurran nunca más en la provincia. Que sea un verdadero ejemplo para toda la sociedad.









