Según los colegios, las miembros del Quinteto Logo no son agresivas
Autoridades de distintos establecimientos educativos enviaron informes a la Justicia. La causa está calificada como lesiones recíprocas. Hasta el momento no se presentó a declarar ningún testigo del incidente. Versiones desmentidas.
23 Agosto 2008 Seguir en 
La Justicia los intimó y los colegios respondieron. Las autoridades de los establecimientos educativos a los que concurren las integrantes del Quinteto Logo afirmaron que no son chicas agresivas, pero reconocieron que tienen problemas de conducta, "como cualquier adolescente", dijeron.
El fiscal Guillermo Herrera, quien calificó el caso como lesiones recíprocas, había enviado oficios a seis establecimientos educativos intimándolos a informar sobre el comportamiento de una serie de adolescentes, cuyos nombres figuraban en una nomina. El fiscal advirtió que si no le enviaban esos datos, se presentaría en los colegios para secuestrar la documentación pertinente. Ayer llegó a Tribunales la información.
Según una fuente judicial, cinco colegios (tres religiosos, dos privados y uno estatal) señalaron que las alumnas mencionadas por el fiscal habían sido castigadas por inconductas; en su planilla se registra una importante cantidad de inasistencias y han aplazadas en varias materias, aunque, aclararon, no son agresivas.
El establecimiento educativo al que concurre la supuesta líder del Quinteto Logo fue el único que informó que la adolescente es considerada una buena alumna.
"Era obvio que iban a responder eso. Ellos están más interesados en cuidar la imagen del colegio que en decir la verdad", aseveró Gustavo Carlino, representante legal de la familia de la joven que denunció haber sido agredida el viernes 1. La chica de 15 años, hija de un funcionario del Siprosa, denunció en la Policía que había sido golpeada por miembros de un grupo al que conocía como Quinteto Logo. Luego se presentó en la Justicia, ratificó el hecho y aportó los nombres de quienes, según ella, la habían agredido.
Una semana después, la supuesta líder de la patota se presentó a declarar ante Herrera. Desmintió la versión de la denunciante y dijo que, en realidad, había sido ella la agredida. Además de ofrecer un joven y una amiga como testigos, comentó que un amigo le había dicho que la acusadora había estado buscando una punta, porque sabía que iba a pelear con ella.
No fueron a declarar
La versión de la supuesta líder de la patota no pudo ser confirmada, ya que los testigos que ella ofreció no se presentaron a declarar a pesar de que fueron citados. Herrera tiene decidido que si no van a Tribunales la próxima semana, los llevará por la fuerza pública a declarar. El testimonio de la amiga de la denunciada, que aparentemente también es integrante de la patota, es clave para determinar que ocurrió ese día.
Tanto la menor que denunció como la supuesta líder del Quinteto Logo dijeron haber resultado lastimadas durante el incidente.
El juez de Menores Raúl Ruiz espera que el fiscal avance en la investigación para intervenir y decidir el futuro procesal de las menores, que, por su edad, son inimputables.
El fiscal Guillermo Herrera, quien calificó el caso como lesiones recíprocas, había enviado oficios a seis establecimientos educativos intimándolos a informar sobre el comportamiento de una serie de adolescentes, cuyos nombres figuraban en una nomina. El fiscal advirtió que si no le enviaban esos datos, se presentaría en los colegios para secuestrar la documentación pertinente. Ayer llegó a Tribunales la información.
Según una fuente judicial, cinco colegios (tres religiosos, dos privados y uno estatal) señalaron que las alumnas mencionadas por el fiscal habían sido castigadas por inconductas; en su planilla se registra una importante cantidad de inasistencias y han aplazadas en varias materias, aunque, aclararon, no son agresivas.
El establecimiento educativo al que concurre la supuesta líder del Quinteto Logo fue el único que informó que la adolescente es considerada una buena alumna.
"Era obvio que iban a responder eso. Ellos están más interesados en cuidar la imagen del colegio que en decir la verdad", aseveró Gustavo Carlino, representante legal de la familia de la joven que denunció haber sido agredida el viernes 1. La chica de 15 años, hija de un funcionario del Siprosa, denunció en la Policía que había sido golpeada por miembros de un grupo al que conocía como Quinteto Logo. Luego se presentó en la Justicia, ratificó el hecho y aportó los nombres de quienes, según ella, la habían agredido.
Una semana después, la supuesta líder de la patota se presentó a declarar ante Herrera. Desmintió la versión de la denunciante y dijo que, en realidad, había sido ella la agredida. Además de ofrecer un joven y una amiga como testigos, comentó que un amigo le había dicho que la acusadora había estado buscando una punta, porque sabía que iba a pelear con ella.
No fueron a declarar
La versión de la supuesta líder de la patota no pudo ser confirmada, ya que los testigos que ella ofreció no se presentaron a declarar a pesar de que fueron citados. Herrera tiene decidido que si no van a Tribunales la próxima semana, los llevará por la fuerza pública a declarar. El testimonio de la amiga de la denunciada, que aparentemente también es integrante de la patota, es clave para determinar que ocurrió ese día.
Tanto la menor que denunció como la supuesta líder del Quinteto Logo dijeron haber resultado lastimadas durante el incidente.
El juez de Menores Raúl Ruiz espera que el fiscal avance en la investigación para intervenir y decidir el futuro procesal de las menores, que, por su edad, son inimputables.







