22 Agosto 2008 Seguir en 
BEIJING.- El seleccionado de básquet intentará concretar lo que para muchos representa una verdadera hazaña: derrotar al poderoso equipo de los Estados Unidos, cuando se enfrenten en una de las semifinales de los Juegos. El choque será en el Gimnasio Olímpico, a las 1 (hora argentina) y será televisado por TyC Sports.
Tal como sucedió hace cuatro años en Atenas, argentinos y estadounidenses volverán a cruzarse en una semifinal de un Juego Olímpico. En aquella ocasión, el equipo dirigido por Rubén Magnano se impuso por 89-81, con una impresionante tarea de Emanuel Ginóbili, quien con 29 puntos resultó el goleador del partido. Además de Ginóbili, hoy volverán a estar en cancha Andrés Nocioni, Fabricio Oberto, Luis Scola y Carlos Delfino, en tanto que entre los estadounidenses repetirán LeBron James, Carlos Boozer y Dwyane Wade.
Con el paso del tiempo y las ausencias de uno y otro lado, lo que más cambió de aquel partido es la actitud con la cual Estados Unidos mira los Juegos Olímpicos. Los golpes recibidos en Indianápolis 2002, cuando Argentina le sacó el invicto y lo privó de la final, Atenas 2004 (ganaron la medalla de bronce) y en el Mundial de Japón (también fueron terceros, venciendo a la Argentina en el partido por el último escalón del podio), representó demasiado para un país que se considera el mejor en este deporte.
Ese cambio de actitud ha provocado que los Estados Unidos vuelva a ser un elenco temible, casi imbatible, no sólo para la Argentina sino para cualquier equipo del mundo, y bien pueden dar fe de ello los españoles (los actuales campeones del mundo), quienes en la etapa clasificatoria fueron barridos por un lapidario 119-82. Kobe Bryant, tal vez el mejor jugador del mundo, y LeBron James, el pivote descollante, son las estrellas de este conjunto.
Otro dato a tener en cuenta es que, por lo visto hasta ahora, dentro del equipo existe menos individualismo y un hecho que grafica esto es que el principal goleador de los Estados Unidos en el torneo, LeBron James, ocupa la novena posición de la tabla con un promedio de 15,8 puntos por partido. Algo impensado en una selección plagada de estrellas de la NBA.
Todo indica que Argentina tiene pocas chances. Pero, como sucedió en Indianápolis 2002 y en Atenas 2004, este equipo no se cansa de dar sorpresas y quizás tenga reservado un último milagro.
Tal como sucedió hace cuatro años en Atenas, argentinos y estadounidenses volverán a cruzarse en una semifinal de un Juego Olímpico. En aquella ocasión, el equipo dirigido por Rubén Magnano se impuso por 89-81, con una impresionante tarea de Emanuel Ginóbili, quien con 29 puntos resultó el goleador del partido. Además de Ginóbili, hoy volverán a estar en cancha Andrés Nocioni, Fabricio Oberto, Luis Scola y Carlos Delfino, en tanto que entre los estadounidenses repetirán LeBron James, Carlos Boozer y Dwyane Wade.
Con el paso del tiempo y las ausencias de uno y otro lado, lo que más cambió de aquel partido es la actitud con la cual Estados Unidos mira los Juegos Olímpicos. Los golpes recibidos en Indianápolis 2002, cuando Argentina le sacó el invicto y lo privó de la final, Atenas 2004 (ganaron la medalla de bronce) y en el Mundial de Japón (también fueron terceros, venciendo a la Argentina en el partido por el último escalón del podio), representó demasiado para un país que se considera el mejor en este deporte.
Ese cambio de actitud ha provocado que los Estados Unidos vuelva a ser un elenco temible, casi imbatible, no sólo para la Argentina sino para cualquier equipo del mundo, y bien pueden dar fe de ello los españoles (los actuales campeones del mundo), quienes en la etapa clasificatoria fueron barridos por un lapidario 119-82. Kobe Bryant, tal vez el mejor jugador del mundo, y LeBron James, el pivote descollante, son las estrellas de este conjunto.
Otro dato a tener en cuenta es que, por lo visto hasta ahora, dentro del equipo existe menos individualismo y un hecho que grafica esto es que el principal goleador de los Estados Unidos en el torneo, LeBron James, ocupa la novena posición de la tabla con un promedio de 15,8 puntos por partido. Algo impensado en una selección plagada de estrellas de la NBA.
Todo indica que Argentina tiene pocas chances. Pero, como sucedió en Indianápolis 2002 y en Atenas 2004, este equipo no se cansa de dar sorpresas y quizás tenga reservado un último milagro.
Lindo desafío
"Quiero ser campeón ganándole al campeón. Y el campeón ahora es Argentina", dijo Kobe Bryant. "Tenemos un cinco o un 10 por ciento de posibilidades de ganar", destacó Manu Ginóbili. Son las principales figuras de sus respectivos equipos. Un duelo para no perderse. "Ahora vamos por la hazaña, ellos son los favoritos y nosotros tenemos pocas chances, pero mientras exista esa posibilidad hay que intentarlo", añadió "Manu".
España, favorita
España y Lituania jugarán en un escenario inédito en los últimos 24 años: las semifinales de los Juegos. La mejor generación de jugadores españoles, actuales campeones del mundo, podría inspirarse en lo que es considerado un partido mítico. El favorito es España, que busca otro título.(DyN)
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