Esta película debería ser de análisis obligatorio en las escuelas de cine. Por la perfección de su estructura narrativa, por la inteligencia del montaje, por la dirección de actores. Porque conmueven la dureza de la historia y su implacable tratamiento. Porque la música de Carter Burwell y la fotografía de Ron Fortunato subrayan el juego de perversiones que propone Sidney Lumet desde el primer fotograma.
"Antes de que el diablo sepa que estás muerto" es un viaje a lo más profundo de la degradación humana. Los hermanos -Phillip Seymour Hoffman y Ethan Hawke- perdieron la noción de los límites; son dos perdedores hundidos en una vida de fracasos, ambición y hedonismo. Que les roben a sus propios padres -y que la historia derive en la peor de las tragedias- es una consecuencia lógica.
Lumet, lúcido y soberbio a sus 84 años, no juzga ni vende lecciones morales. Se limita a desnudar a sus personajes con admirable crudeza. Le saca el jugo al notable guión de la debutante Kelly Masterson y nos regala, una vez más, una sinfonía de actuaciones antológicas. La escena de Albert Finney y Seymour Hoffman charlando en el jardín de la casa alcanza una tensión dramática formidable.
Los flashbacks que utiliza Lumet para ir contando los cómo y los por qué van encajando con precisión quirúrgica. A la par se va corriendo el velo de la historia y se revela la densidad del conflicto.
Es una pequeña gran lección de cine, y como tal, tiene el invalorable efecto de sacudir conciencias.
Drama. ESTADOS UNIDOS, 2007. DIRECCION: SIDNEY LUMET.CON Phillip Seymour Hoffman, Ethan Hawke, Albert Finney. PM16/117?.VIOLENCIA: con escenas. SEXO: con escenas COMPRENSION: fácil.







