20 Agosto 2008 Seguir en 
MADRID, España.- Un avión de la empresa Spanair que intentaba despegar desde el aeropuerto internacional de Barajas, en Madrid, se salió de la pista, se incendió y se partió en dos. Como consecuencia, murieron cerca de un centenar de pasajeros y el resto se encuentra en estado crítico, informaron los diarios españoles "El País" y "El Mundo".
La nave tenía destino a Las Palmas, en Gran Canaria, y entre sus 175 ocupantes viajaban dos bebés y nueve tripulantes. Además, operaba en código compartido con Lufthansa, por lo que podría haber alemanes entre las víctimas.
Las primeras hipótesis aventuran que el desperfecto se habría originado cuando el motor izquierdo del avión se incendió, lo que le impidió despegar y provocó el despiste. El vuelo ya había sido retrasado en una primera ocasión, por problemas técnicos.
Los servicios de la Comunidad de Madrid y 11 camiones de bomberos trabajaron para apagar el siniestro. El aeropuerto decretó la emergencia y suspendió todos los despegues; también se cortaron los accesos terrestres a la aeroestación y se organizó un cordón sanitario para evacuar a los heridos.
La empresa Spanair se encuentra tratando de confirmar la identidad de las víctimas y, mientras tanto, habilitó una sala para los familiares de los pasajeros donde se les ofrece asistencia psicológica hasta que finalice el rescate.
Las informaciones sobre la cantidad de víctimas señalan que se registraron más de 150. El peor accidente de la historia española sucedió en 1977 cuando 585 personas murieron al chocar dos aviones. (Télam-Especial)
La nave tenía destino a Las Palmas, en Gran Canaria, y entre sus 175 ocupantes viajaban dos bebés y nueve tripulantes. Además, operaba en código compartido con Lufthansa, por lo que podría haber alemanes entre las víctimas.
Las primeras hipótesis aventuran que el desperfecto se habría originado cuando el motor izquierdo del avión se incendió, lo que le impidió despegar y provocó el despiste. El vuelo ya había sido retrasado en una primera ocasión, por problemas técnicos.
Los servicios de la Comunidad de Madrid y 11 camiones de bomberos trabajaron para apagar el siniestro. El aeropuerto decretó la emergencia y suspendió todos los despegues; también se cortaron los accesos terrestres a la aeroestación y se organizó un cordón sanitario para evacuar a los heridos.
La empresa Spanair se encuentra tratando de confirmar la identidad de las víctimas y, mientras tanto, habilitó una sala para los familiares de los pasajeros donde se les ofrece asistencia psicológica hasta que finalice el rescate.
Las informaciones sobre la cantidad de víctimas señalan que se registraron más de 150. El peor accidente de la historia española sucedió en 1977 cuando 585 personas murieron al chocar dos aviones. (Télam-Especial)







