20 Agosto 2008 Seguir en 
VARSOVIA, Polonia.- Estados Unidos y Polonia firmaron hoy un acuerdo para instalar un escudo antimisiles en el país europeo, un movimiento que puede agravar las tensiones entre Rusia y Occidente luego de la intervención de Moscú en Georgia.
El pacto fue suscrito por la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, y por su contraparte polaca, Radoslaw Sikorski, en una ceremonia a la que también asistió el primer ministro de Polonia, Donald Tusk, y su presidente, Lech Kaczynski.
El convenio prevé la construcción -en el norte de Polonia y a 180 kilómetros de la frontera oeste rusa- de una base militar estadounidense donde se emplazarán diez misiles interceptores. También en la República Checa se instalará un radar cuya función será suministrar datos que permitan derribar misiles de países enemigos, como Irán y Corea del Norte.
Según el proyecto, el sistema debe funcionar a partir de 2015. A cambio de la instalación del escudo, Estados Unidos suministrará a Polonia misiles antiaéreos y ayudará económicamente a sus Fuerzas Armadas.
Total oposición
Rusia calificó al acuerdo como una amenaza para su seguridad, y acusó a Varsovia y a Washington de precipitar su firma como respuesta a su accionar militar en Georgia.
Rice insistió, sin embargo, en que el escudo "es meramente defensivo y no va dirigido contra nadie". La jefa de la diplomacia estadounidense intentó, con esta declaración, tranquilizar a Moscú que, de todas maneras, manifestó su total oposición al proyecto militar.
"El pacto confirma la cooperación estratégica y la amistad entre Polonia y Estados Unidos", aseveró Rice, luego de reunirse con Kaczynski. Por su parte, el presidente polaco afirmó que la firma del acuerdo supone la realización de un objetivo estratégico. Recalcó que el convenio constituye un gran éxito para su país y refuerza la posición de Estados Unidos como potencia mundial."Ese país seguirá siendo, durante mucho tiempo, el más poderoso del mundo", destacó. (Reuters-DPA)
El pacto fue suscrito por la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, y por su contraparte polaca, Radoslaw Sikorski, en una ceremonia a la que también asistió el primer ministro de Polonia, Donald Tusk, y su presidente, Lech Kaczynski.
El convenio prevé la construcción -en el norte de Polonia y a 180 kilómetros de la frontera oeste rusa- de una base militar estadounidense donde se emplazarán diez misiles interceptores. También en la República Checa se instalará un radar cuya función será suministrar datos que permitan derribar misiles de países enemigos, como Irán y Corea del Norte.
Según el proyecto, el sistema debe funcionar a partir de 2015. A cambio de la instalación del escudo, Estados Unidos suministrará a Polonia misiles antiaéreos y ayudará económicamente a sus Fuerzas Armadas.
Total oposición
Rusia calificó al acuerdo como una amenaza para su seguridad, y acusó a Varsovia y a Washington de precipitar su firma como respuesta a su accionar militar en Georgia.
Rice insistió, sin embargo, en que el escudo "es meramente defensivo y no va dirigido contra nadie". La jefa de la diplomacia estadounidense intentó, con esta declaración, tranquilizar a Moscú que, de todas maneras, manifestó su total oposición al proyecto militar.
"El pacto confirma la cooperación estratégica y la amistad entre Polonia y Estados Unidos", aseveró Rice, luego de reunirse con Kaczynski. Por su parte, el presidente polaco afirmó que la firma del acuerdo supone la realización de un objetivo estratégico. Recalcó que el convenio constituye un gran éxito para su país y refuerza la posición de Estados Unidos como potencia mundial."Ese país seguirá siendo, durante mucho tiempo, el más poderoso del mundo", destacó. (Reuters-DPA)







