18 Agosto 2008 Seguir en 
Buenos Aires.- La ministra de Salud, Graciela Ocaña, afirmó ayer que el caso de los tres empresarios asesinados puede ser la punta del iceberg que permita avanzar contra el negocio de la venta ilegal de medicamentos, y advirtió que se han iniciado en el país 400 causas en las que está implicada la mafia de los remedios.
Ocaña puntualizó que en la Justicia se acumulan denuncias por robo, adulteración y comercialización ilegal de remedios, y señaló que en una de las investigaciones que lleva adelante el juzgado federal a cargo de Norberto Oyarbide aparece Seacamp S.A., de la cual era propietario Sebastián Forza, uno de los jóvenes asesinados.
La droguería era investigada en el marco de 13 causas penales por “adulteración de medicamentos” y “tráfico de mercaderías peligrosas para la salud”. Así lo ratificaron fuentes policiales que están a cargo del triple crimen. El cuerpo de Forza, de 34 años; el de Damián Ferrón (37) y el de Leopoldo Bina (35) aparecieron el miércoles pasado en un zanjón; estaban maniatados y habían sido ultimados a balazos.
Ocaña se refirió también a las las iniciativas que se implementan para evitar fraudes con la venta de medicamentos. “La mayoría de las causas se inició en los últimos tres años. Una parte importante se sumó este año, en el que le dimos impulso al control del área del Instituto de Medicamentos”, explicó y especificó que se está trabajando en lo que llamó “la trazabilidad de todos los productos”. “Buscamos tener la certeza de que son originales y, básicamente, evitar esos fraudes; también queremos impedir que cuando se produzcan robos de medicamentos estos sean comercializados”, añadió. En ese sentido hizo hincapié en el peligro que representa la comercialización de remedios robados de camiones y de droguerías, y destacó que en la causa que investiga Oyarbide se avanza también en eso.
Causas complejas
Acerca de la lentitud con que se mueven los procesos que se tramitan en la Justicia advirtió: “es una más entre miles que tiene que llevar un juez. “Son causas complejas. Por ahí se está hablando de 500 pastillas que valen 30.000 o 40.000 pesos, pero ¿qué pasa? No hay una estructura para seguir las causas”.
Señaló también que hay droguerías que han sido sancionadas por el ministerio y que, llegado el momento, son sacadas del mercado y suspendidas. Respecto de la empresa de Forza, Seacamp, confirmó que se tomó la resolución de sacarla del registro, “es decir, que no exista más como droguería”.
Por otra parte, el superintendente de Servicios de Salud, Héctor Capaccioli, uno de los recaudadores de la campaña presidencial de Cristina Kirchner, confirmó que Forza aportó 200.000 pesos en concepto de donación. “Los que hicieron aportes fueron más de 300, y se juntaron 15 millones de pesos. Nosotros chequeamos a cada uno de ellos, para ver si pesaba sobre ellos alguna inhibición. Esta firma (la de Forza) no presentaba ninguna y se aceptó la donación de buena fe”, señaló.
Por su parte, la viuda del empresario asesinado, Solange Bellone, negó saber algo con respecto a dicho aporte. “No teníamos contacto con políticos; no sé nada del aporte a la campaña de Cristina. El dinero lo manejó Sebastián (Forza). No creo que tuviera una gran relación con Héctor Capaccioli; a lo sumo lo habrá visto un par de veces”, sostuvo. (DyN-NA-Télam)
Ocaña puntualizó que en la Justicia se acumulan denuncias por robo, adulteración y comercialización ilegal de remedios, y señaló que en una de las investigaciones que lleva adelante el juzgado federal a cargo de Norberto Oyarbide aparece Seacamp S.A., de la cual era propietario Sebastián Forza, uno de los jóvenes asesinados.
La droguería era investigada en el marco de 13 causas penales por “adulteración de medicamentos” y “tráfico de mercaderías peligrosas para la salud”. Así lo ratificaron fuentes policiales que están a cargo del triple crimen. El cuerpo de Forza, de 34 años; el de Damián Ferrón (37) y el de Leopoldo Bina (35) aparecieron el miércoles pasado en un zanjón; estaban maniatados y habían sido ultimados a balazos.
Ocaña se refirió también a las las iniciativas que se implementan para evitar fraudes con la venta de medicamentos. “La mayoría de las causas se inició en los últimos tres años. Una parte importante se sumó este año, en el que le dimos impulso al control del área del Instituto de Medicamentos”, explicó y especificó que se está trabajando en lo que llamó “la trazabilidad de todos los productos”. “Buscamos tener la certeza de que son originales y, básicamente, evitar esos fraudes; también queremos impedir que cuando se produzcan robos de medicamentos estos sean comercializados”, añadió. En ese sentido hizo hincapié en el peligro que representa la comercialización de remedios robados de camiones y de droguerías, y destacó que en la causa que investiga Oyarbide se avanza también en eso.
Causas complejas
Acerca de la lentitud con que se mueven los procesos que se tramitan en la Justicia advirtió: “es una más entre miles que tiene que llevar un juez. “Son causas complejas. Por ahí se está hablando de 500 pastillas que valen 30.000 o 40.000 pesos, pero ¿qué pasa? No hay una estructura para seguir las causas”.
Señaló también que hay droguerías que han sido sancionadas por el ministerio y que, llegado el momento, son sacadas del mercado y suspendidas. Respecto de la empresa de Forza, Seacamp, confirmó que se tomó la resolución de sacarla del registro, “es decir, que no exista más como droguería”.
Por otra parte, el superintendente de Servicios de Salud, Héctor Capaccioli, uno de los recaudadores de la campaña presidencial de Cristina Kirchner, confirmó que Forza aportó 200.000 pesos en concepto de donación. “Los que hicieron aportes fueron más de 300, y se juntaron 15 millones de pesos. Nosotros chequeamos a cada uno de ellos, para ver si pesaba sobre ellos alguna inhibición. Esta firma (la de Forza) no presentaba ninguna y se aceptó la donación de buena fe”, señaló.
Por su parte, la viuda del empresario asesinado, Solange Bellone, negó saber algo con respecto a dicho aporte. “No teníamos contacto con políticos; no sé nada del aporte a la campaña de Cristina. El dinero lo manejó Sebastián (Forza). No creo que tuviera una gran relación con Héctor Capaccioli; a lo sumo lo habrá visto un par de veces”, sostuvo. (DyN-NA-Télam)
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