10 Enero 2003 Seguir en 
Margarita Bitar fue estrangulada por un hombre. Los dedos del asesino -cuya identidad aún se desconoce- quedaron marcados en el cuello de la mujer. A pesar de que la víctima ya estaba muy golpeada, y aparentemente agonizando, el homicida la "remató" sobre la cama, asfixiándola. Esa fue la conclusión a la que llegaron los médicos forenses, luego de practicar la autopsia en el cuerpo de la mujer que fue encontrado el lunes a la noche en un departamento de Barrio Norte.
Hasta el momento, las investigaciones que lleva adelante la Policía, con la supervisión de la Justicia, no han sido exitosas. Se realizaron varios allanamientos en las casas de algunos empleados del consorcio; en la de un canillita y en la de un cadete de mensajería. Pero no se encontró absolutamente nada que pudiera vincularlos con el asesinato de la mujer, jubilada docente, que tiene conmocionadas a las más de 120 familias que viven en los edificios de 25 de Mayo al 900.
El o los homicidas ingresaron el lunes a la siesta al departamento C del segundo piso, en el que Margarita vivía sola. Ella misma les habría abierto la puerta, de lo que se desprende que conocía, al menos, a uno de ellos. Luego de atarla, los delincuentes comenzaron a revolver todo. Sacaron todo lo que había en los armarios y los roperos, abrieron todas las carteras, cajones y billeteras de la víctima. Pero, lamentablemente para los investigadores, no se encontraron huellas digitales. Lo único que el personal de Criminalística pudo recoger son algunos cabellos, distintos de los de la víctima, que serán peritados para obtener el ADN y de esa forma obtener alguna pista para la identificación de los delincuentes.
La investigación, a partir de estos datos, se dividió. Al no poder seguir la pista de las personas que tuvieron contacto con la mujer el día del hecho (el cadete, el empleado del consorcio y el canillita), se busca ahora a otros conocidos de la mujer. Se apunta a individuos con los que la víctima tuviera tanta confianza como para dejarlos entrar en su departamento, estando ella vestida sólo con un camisón y un deshabillé (todos coinciden en que la víctima era muy coqueta, y que le gustaba estar siempre arreglada). Además estaba a punto de comer.
Más operativos
Una comisión policial, al mando de los comisarios Marcial Escobar y Carlos Vega, y del oficial principal Luis Núñez, solicitó ayer al fiscal de Feria Horacio Villalba nuevos allanamientos. ¿A quién apuntan? Ahora se abrió un abanico de hipótesis. Aunque el móvil sigue siendo el robo, no se descarta además que el homicida haya tenido algún tipo de problema personal con la ex docente. Por eso, y para que no lo reconozca, la mató.
Los policías también enfrentan otro desafío: poder encontrar algunas de las joyas que el o los delincuentes se llevaron de la casa, y que podrían ser reconocidas por familiares de la víctima. De otra manera, será muy difícil probar la participación en el terrible hecho. No se sabe cuánto dinero se llevaron. Margarita, advirtieron sus familiares, era muy reservada en ese tema. El paso de las horas es crucial para la resolución del caso.
Hasta el momento, las investigaciones que lleva adelante la Policía, con la supervisión de la Justicia, no han sido exitosas. Se realizaron varios allanamientos en las casas de algunos empleados del consorcio; en la de un canillita y en la de un cadete de mensajería. Pero no se encontró absolutamente nada que pudiera vincularlos con el asesinato de la mujer, jubilada docente, que tiene conmocionadas a las más de 120 familias que viven en los edificios de 25 de Mayo al 900.
El o los homicidas ingresaron el lunes a la siesta al departamento C del segundo piso, en el que Margarita vivía sola. Ella misma les habría abierto la puerta, de lo que se desprende que conocía, al menos, a uno de ellos. Luego de atarla, los delincuentes comenzaron a revolver todo. Sacaron todo lo que había en los armarios y los roperos, abrieron todas las carteras, cajones y billeteras de la víctima. Pero, lamentablemente para los investigadores, no se encontraron huellas digitales. Lo único que el personal de Criminalística pudo recoger son algunos cabellos, distintos de los de la víctima, que serán peritados para obtener el ADN y de esa forma obtener alguna pista para la identificación de los delincuentes.
La investigación, a partir de estos datos, se dividió. Al no poder seguir la pista de las personas que tuvieron contacto con la mujer el día del hecho (el cadete, el empleado del consorcio y el canillita), se busca ahora a otros conocidos de la mujer. Se apunta a individuos con los que la víctima tuviera tanta confianza como para dejarlos entrar en su departamento, estando ella vestida sólo con un camisón y un deshabillé (todos coinciden en que la víctima era muy coqueta, y que le gustaba estar siempre arreglada). Además estaba a punto de comer.
Más operativos
Una comisión policial, al mando de los comisarios Marcial Escobar y Carlos Vega, y del oficial principal Luis Núñez, solicitó ayer al fiscal de Feria Horacio Villalba nuevos allanamientos. ¿A quién apuntan? Ahora se abrió un abanico de hipótesis. Aunque el móvil sigue siendo el robo, no se descarta además que el homicida haya tenido algún tipo de problema personal con la ex docente. Por eso, y para que no lo reconozca, la mató.
Los policías también enfrentan otro desafío: poder encontrar algunas de las joyas que el o los delincuentes se llevaron de la casa, y que podrían ser reconocidas por familiares de la víctima. De otra manera, será muy difícil probar la participación en el terrible hecho. No se sabe cuánto dinero se llevaron. Margarita, advirtieron sus familiares, era muy reservada en ese tema. El paso de las horas es crucial para la resolución del caso.
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