Sin luz desde hace 5 años

Una zona de la ciudad en la que la modernidad parece haberse pedido.

10 Enero 2003
En las últimas décadas, las localidades del conurbano de la capital han experimentado un importante crecimiento poblacional, lo cual no necesariamente es sinónimo de progreso (en muchos casos es de retroceso). De ese modo, nacieron y se habitaron barrios incompletos, cuyos habitantes tenían la esperanza de que la infraestructura faltante llegaría de un momento a otro. Pero los años transcurrieron sin que ningún funcionario se apiadara de ellos.
Por ejemplo, en la ampliación del barrio APEM, que pertenece a la jurisdicción de Las Talitas, entre las calles 17 y 23, los vecinos de cuatro manzanas carecen de alumbrado público desde hace un lustro; las calles son casi inexistentes y los yuyos se han convertido en el paisaje saliente de la barriada. En consecuencia, los robos suceden a cualquier hora. Los pobladores viven con un miedo constante porque la presencia policial es nula.
Seguramente, los funcionarios de Las Talitas deben estar tan ocupados planeando nuevas obras públicas para mejorar el municipio que en tantos años, ninguno parece haber advertido la situación de estos desamparados vecinos.

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