09 Enero 2003 Seguir en 
CARACAS.- El gobierno dividió el funcionamiento de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) en dos grandes zonas geográficas y operativas, con el fin de debilitar una huelga opositora que exige la renuncia del presidente Hugo Chávez. Las dos nuevas operadoras PDVSA trabajarán en el este y oeste del país. Esto le permitirá al gobierno reducir su dependencia de la central de Caracas, cuyos ejecutivos, informáticos y administrativos apoyan en su gran mayoría la huelga. Según fuentes oficiales, los huelguistas sabotearon todos los sistemas informáticos de la empresa.
El control gubernamental de la compañía estatal primará sobre el tecnócrata en la ofensiva para reventar la huelga petrolera, punta de lanza de la arremetida opositora contra Chávez. El paro ingresa hoy en su jornada número 39, con la adhesión, desde ayer y por 48 horas, del sector bancario. Nuevos incidentes se registraron ayer en la capital, donde partidarios de Chávez intentaron impedir una reunión de la oposición para formar una coalición de apoyo al "sí" en un referéndum consultivo previsto para este mes, con el objeto de cuestionar al gobierno. La Guardia Nacional dispersó con gases lacrimógenos a los manifestantes que, a su vez, arrojaron piedras a los dirigentes opositores que ingresaron al Tribunal Electoral.
La revolución
PDVSA cuenta con 40.000 trabajadores, de los cuales unos 30.000 apoyan la huelga, según opositores. Otros 20.000 son contratados. La división de la empresa implicará el cierre de oficinas y el eventual despido de unos 6.000 empleados de la planta de Maracaibo y de Caracas. PDVSA proporciona el 70% de los ingresos en divisas de Venezuela, quinto mayor exportador de crudos del mundo y único miembro latinoamericano de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). El gobierno aprovechará el paro en PDVSA, de efectos demoledores -las pérdidas superan los U$S 3.000 millones-, para ejecutar una purga a fondo, más política que económica, en la gigantesca y tecnificada empresa. "Ha empezado la verdadera nacionalización", afirmó Chávez. El Estado es dueño único de PDVSA, valuada en U$S 130.000 millones. Venezuela vende a Estados Unidos el 70% de sus exportaciones. El sector petrolero fue nacionalizado en 1976, pero su gestión respondió a criterios de empresa privada.
Toma de decisiones
La OPEP realizará una reunión de emergencia el domingo para decidir en cuánto debe incrementar su producción de petróleo, a fin de evitar que la crisis de Venezuela y la posible guerra en Irak provoquen un alza de precios que conmocione al mercado petrolero. Las expectativas del aumento de producción y un informe que mostró que los inventarios de crudo en EE.UU. mantuvieron su nivel la semana pasada, pese al paro venezolano, provocaron ayer una fuerte caída en los precios. Los ministros del grupo se reunirán el 12 en su sede, Viena, ante el alza de 25% del crudo registrado en los últimos dos meses. (Reuter)
El control gubernamental de la compañía estatal primará sobre el tecnócrata en la ofensiva para reventar la huelga petrolera, punta de lanza de la arremetida opositora contra Chávez. El paro ingresa hoy en su jornada número 39, con la adhesión, desde ayer y por 48 horas, del sector bancario. Nuevos incidentes se registraron ayer en la capital, donde partidarios de Chávez intentaron impedir una reunión de la oposición para formar una coalición de apoyo al "sí" en un referéndum consultivo previsto para este mes, con el objeto de cuestionar al gobierno. La Guardia Nacional dispersó con gases lacrimógenos a los manifestantes que, a su vez, arrojaron piedras a los dirigentes opositores que ingresaron al Tribunal Electoral.
La revolución
PDVSA cuenta con 40.000 trabajadores, de los cuales unos 30.000 apoyan la huelga, según opositores. Otros 20.000 son contratados. La división de la empresa implicará el cierre de oficinas y el eventual despido de unos 6.000 empleados de la planta de Maracaibo y de Caracas. PDVSA proporciona el 70% de los ingresos en divisas de Venezuela, quinto mayor exportador de crudos del mundo y único miembro latinoamericano de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP). El gobierno aprovechará el paro en PDVSA, de efectos demoledores -las pérdidas superan los U$S 3.000 millones-, para ejecutar una purga a fondo, más política que económica, en la gigantesca y tecnificada empresa. "Ha empezado la verdadera nacionalización", afirmó Chávez. El Estado es dueño único de PDVSA, valuada en U$S 130.000 millones. Venezuela vende a Estados Unidos el 70% de sus exportaciones. El sector petrolero fue nacionalizado en 1976, pero su gestión respondió a criterios de empresa privada.
Toma de decisiones
La OPEP realizará una reunión de emergencia el domingo para decidir en cuánto debe incrementar su producción de petróleo, a fin de evitar que la crisis de Venezuela y la posible guerra en Irak provoquen un alza de precios que conmocione al mercado petrolero. Las expectativas del aumento de producción y un informe que mostró que los inventarios de crudo en EE.UU. mantuvieron su nivel la semana pasada, pese al paro venezolano, provocaron ayer una fuerte caída en los precios. Los ministros del grupo se reunirán el 12 en su sede, Viena, ante el alza de 25% del crudo registrado en los últimos dos meses. (Reuter)







