09 Enero 2003 Seguir en 
BAGDAD.- El presidente de Irak, Saddam Hussein, manifestó que prefiere evitar un nuevo conflicto bélico, pero afirmó que Estados Unidos declarará con toda seguridad la guerra contra su país. En una reunión con su Guardia Republicana, la elite militar iraquí, Hussein señaló no obstante que, aunque Estados Unidos utilice misiles modernos en su ofensiva, la batalla decisiva tendrá lugar en el suelo, cuando se enfrenten los tanques y los soldados de cada bando, y aseguró en su discurso, cada vez más duro, que el enemigo será vencido.
Estados Unidos debe prever enormes pérdidas si decide atacar, dijo por su parte el viceprimer ministro, Tarek Aziz.
Lo dicho y lo hecho
El presidente estadounidense, George W. Bush, y su secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, aprovechan cada ocasión para repetir que la guerra contra Irak no es inevitable. Paralelamente, el Pentágono acelera sus preparativos bélicos en el Golfo Pérsico y acaba de enviar a sus principales estrategas militares al emirato de Qatar, una señal interpretada por expertos como una inocultable escalada en la región. "Si había una posibilidad de evitar la guerra, se acaba de cerrar", opinó el analista militar Harlan Ullman, del Centro de Estudios Estratégicos Internacionales de Washington. Altos mandos estadounidenses admiten que el envío de 100 de sus principales estrategas a Qatar representa una clara señal. Bush analizaba anoche el informe oral del jefe de los expertos en armas de la ONU, Hans Blix, durante una reunión a puertas cerradas en la sede de la ONU en Nueva York. Blix criticó a Bagdad por algunos aspectos del desarme. (Reuter)
Estados Unidos debe prever enormes pérdidas si decide atacar, dijo por su parte el viceprimer ministro, Tarek Aziz.
Lo dicho y lo hecho
El presidente estadounidense, George W. Bush, y su secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, aprovechan cada ocasión para repetir que la guerra contra Irak no es inevitable. Paralelamente, el Pentágono acelera sus preparativos bélicos en el Golfo Pérsico y acaba de enviar a sus principales estrategas militares al emirato de Qatar, una señal interpretada por expertos como una inocultable escalada en la región. "Si había una posibilidad de evitar la guerra, se acaba de cerrar", opinó el analista militar Harlan Ullman, del Centro de Estudios Estratégicos Internacionales de Washington. Altos mandos estadounidenses admiten que el envío de 100 de sus principales estrategas a Qatar representa una clara señal. Bush analizaba anoche el informe oral del jefe de los expertos en armas de la ONU, Hans Blix, durante una reunión a puertas cerradas en la sede de la ONU en Nueva York. Blix criticó a Bagdad por algunos aspectos del desarme. (Reuter)







