07 Agosto 2008 Seguir en 
ISLAMABAD, Pakistán.- La coalición de Gobierno de Pakistán acordó hoy poner en marcha un proceso para destituir al presidente Pervez Musharraf, anunció la ministra de Información, Sheri Rehman.
Al término de una reunión de los partidos que forman la alianza, la funcionaria indicó que ya habían elaborado el proyecto para recusar al mandatario y solicitado que el lunes que viene se celebre una sesión extraordinaria en el Parlamento, para que la iniciativa sea sometida a la votación de los diputados.
El Partido Popular de Pakistán (PPP), que perteneciera a la ex primer ministra asesinada Benazir Bhutto, y que lidera la coalición, cuenta con la mayoría simple para poner en marcha el proceso de destitución.
Sin embargo, no está claro si logrará reunir la mayoría de dos tercios en ambas cámaras del Parlamento -la Asamblea Nacional y el Senado- que se requiere para hacer efectiva la recusación. En el Senado, al menos, la Liga Musulmana de Pakistán, que apoya a Musharraf, tiene la mayoría de los escaños.
Cada vez más impopular
La coalición también habría acordado emitir un decreto para reinstalar en sus cargos a los más de 60 jueces a los que el presidente había sustituido por magistrados leales en noviembre, durante el estado de sitio.
La decisión contra el aliado de Estados Unidos en la guerra contra el terrorismo arrastraría casi con certeza a una nueva crisis de inestabilidad política en el país, a menos que el ex jefe del Ejército, quien accedió al poder hace nueve años mediante un golpe de Estado, decida irse rápidamente.
Musharraf se ha vuelto cada vez más impopular y perdió apoyo parlamentario luego de que sus aliados sufrieron una humillante derrota en las elecciones de febrero, pero resistió los pedidos de renuncia. Aunque hasta ahora no realizó comentarios sobre la posible recusación, su entorno asegura que librará batalla para permanecer en el cargo. (Reuters-DPA)
Al término de una reunión de los partidos que forman la alianza, la funcionaria indicó que ya habían elaborado el proyecto para recusar al mandatario y solicitado que el lunes que viene se celebre una sesión extraordinaria en el Parlamento, para que la iniciativa sea sometida a la votación de los diputados.
El Partido Popular de Pakistán (PPP), que perteneciera a la ex primer ministra asesinada Benazir Bhutto, y que lidera la coalición, cuenta con la mayoría simple para poner en marcha el proceso de destitución.
Sin embargo, no está claro si logrará reunir la mayoría de dos tercios en ambas cámaras del Parlamento -la Asamblea Nacional y el Senado- que se requiere para hacer efectiva la recusación. En el Senado, al menos, la Liga Musulmana de Pakistán, que apoya a Musharraf, tiene la mayoría de los escaños.
Cada vez más impopular
La coalición también habría acordado emitir un decreto para reinstalar en sus cargos a los más de 60 jueces a los que el presidente había sustituido por magistrados leales en noviembre, durante el estado de sitio.
La decisión contra el aliado de Estados Unidos en la guerra contra el terrorismo arrastraría casi con certeza a una nueva crisis de inestabilidad política en el país, a menos que el ex jefe del Ejército, quien accedió al poder hace nueve años mediante un golpe de Estado, decida irse rápidamente.
Musharraf se ha vuelto cada vez más impopular y perdió apoyo parlamentario luego de que sus aliados sufrieron una humillante derrota en las elecciones de febrero, pero resistió los pedidos de renuncia. Aunque hasta ahora no realizó comentarios sobre la posible recusación, su entorno asegura que librará batalla para permanecer en el cargo. (Reuters-DPA)







