Indagaron a la esposa de Angel Fernández, que seguirá detenida

La mujer se declaró inocente del asesinato de la familia Mansilla, perpetrado en Campana. Había sido apresada en Santa Fe y ayer fue presentada ante el fiscal. No implicó a ninguno de los cuatro acusados.

UNA VENGANZA. Los chicos Milagros, de ocho años, y Agustín, de 11, fueron ultimados sin compasión.
UNA VENGANZA. Los chicos Milagros, de ocho años, y Agustín, de 11, fueron ultimados sin compasión.
07 Agosto 2008
Buenos Aires.- Stella Maris Cáceres, esposa de uno de los detenidos por la masacre de la familia Mansilla en Campana, se declaró inocente de los asesinatos ante el fiscal que investiga la causa, a pesar de lo cual fue remitida a una unidad penitenciaria, al igual que los otros cuatro imputados.
Fuentes de la investigación informaron que la mujer declaró ante el fiscal Marcelo Pernici que no vio nada raro en la casa donde se cree que las víctimas estuvieron cautivas antes de ser asesinadas y que comparte con su esposo, Angel Fernández, y con el hijo de este, Cristian, ambos detenidos junto con Osvaldo Cáceres y Darío Vera, alias “El Sordo”.
La sospechosa fue detenida el martes en la provincia de Santa Fe, luego de que desapareció de la casa familiar el jueves pasado, el mismo día en que fueron detenidos su esposo y Cáceres; este vive en otro inmueble dentro del mismo predio, ubicado en Los Polvorines. Stella Maris fue apresada por una brigada de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) Zárate-Campana, que viajó a esa provincia a pedido del fiscal Pernici. Tras pasar la noche alojada en la DDI, fue llevada ayer ante el fiscal del caso, ubicado en 9 de Julio y Sarmiento, en Campana, donde fue interrogada como sospechosa de haber instigado, participado y/o encubierto la masacre.
Según las fuentes, la mujer no sólo se declaró inocente, sino que no apuntó contra ninguno de los otros detenidos y, además, aseguró que padece una enfermedad por la que toma una medicación que la deja dopada. Tras la indagatoria, el fiscal dispuso que siguiera detenida y ordenó su reclusión en una unidad penal bonaerense, tal como había hecho con los otros imputados.
Las primeras acusaciones contra ella provienen de la hermana de Angel Fernández, Marcela, quien la sindicó como la instigadora de la matanza porque le tenía celos a la mujer asesinada, Sandra Rabago. Marcela Fernández sostuvo además que su sobrino, Cristian Fernández, también detenido, es capaz de haber sido el autor de los crímenes porque “tiene una mente macabra”, y que Osvaldo Cáceres es inocente y que lo detuvieron sólo porque vive en la misma casa que los otros tres imputados.
Al respecto, el abogado de Cáceres, Hugo López Carribero, informó que su cliente ampliará la indagatoria la semana próxima ante Pernici con el fin de “mejorar su situación procesal y ayudar al esclarecimiento del caso”. Sucede que, según el defensor, los únicos elementos contra Cáceres son la declaración de Cristian Fernández y que vive en el mismo predio que los principales acusados. López Carribero se mostró optimista respecto de la posibilidad de solicitar la libertad de su asistido y no descartó que Cáceres aporte elementos que ayuden a resolver el caso. (Télam-NA)

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