07 Agosto 2008 Seguir en 
NUEVA YORK- Los precios del petróleo continuaron ayer su descenso en Nueva York, luego del anuncio de un sorpresivo incremento de las reservas de crudo en Estados Unidos, primer consumidor mundial de energía, y pese a una caída mayor que la prevista de las reservas de gasolina. En el New York Mercantile Exchange (Nymex), el barril de West Texas Intermediate para entrega en setiembre terminó la sesión en U$S 118,58, en baja de 59 centavos en relación al cierre del martes.
Se trata del nivel más bajo desde inicios de mayo y está distante en U$S 30 por debajo del récord de U$S 147,27 el barril marcado el 11 de julio. En Londres, el barril de Brent del mar del Norte para entrega en setiembre perdió 70 centavos, terminando en U$S 117.
Las reservas estadounidenses de crudo aumentaron 1,7 millón de barriles, a 296,9 millones de barriles hasta fines de julio, según el departamento de Energía. Los analistas preveían por el contrario un descenso de 200.000 barriles. A su vez, los stocks de gasolina, particularmente seguidos durante el verano a causa de los largos viajes en automóvil, bajaron en 4,4 millones de barriles, a 209,2 millones de barriles, netamente más que los 1,5 millón de barriles esperados. Pero este descenso, el segundo consecutivo, lejos de implicar una fuerte demanda, se explica por una marcada reducción de las importaciones, que corresponde a un derrumbe de la demanda. (NA - Reuters)
Se trata del nivel más bajo desde inicios de mayo y está distante en U$S 30 por debajo del récord de U$S 147,27 el barril marcado el 11 de julio. En Londres, el barril de Brent del mar del Norte para entrega en setiembre perdió 70 centavos, terminando en U$S 117.
Las reservas estadounidenses de crudo aumentaron 1,7 millón de barriles, a 296,9 millones de barriles hasta fines de julio, según el departamento de Energía. Los analistas preveían por el contrario un descenso de 200.000 barriles. A su vez, los stocks de gasolina, particularmente seguidos durante el verano a causa de los largos viajes en automóvil, bajaron en 4,4 millones de barriles, a 209,2 millones de barriles, netamente más que los 1,5 millón de barriles esperados. Pero este descenso, el segundo consecutivo, lejos de implicar una fuerte demanda, se explica por una marcada reducción de las importaciones, que corresponde a un derrumbe de la demanda. (NA - Reuters)







