Detuvieron en Santa Fe a la esposa de Fernández

La Policía sospecha que la mujer del principal acusado del asesinato de la familia Mansilla participó del hecho o lo encubrió. La hermana de Angel Fernández sostuvo que Stella Maris Cáceres, la aprehendida, fue la instigadora de la matanza.

INMENSO DOLOR. Familiares y amigos despidieron los restos de los pequeños Agustín y Milagros Mansilla, brutalmente asesinados a mazasos. NA
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06 Agosto 2008
Buenos Aires.- Stella Maris Cáceres, la pareja de Angel Fernández, uno de los cuatro acusados presos por la masacre de la familia Mansilla en Campana, fue detenida en Santa Fe porque se sospecha que participó de los hechos o los encubrió, informaron fuentes de la investigación.
En tanto, otro de los imputados Jesús Osvaldo Cáceres (hermano de Stella Maris) designó un defensor particular, a quien le dijo ser inocente y que Fernández y su hijo Cristian tuvieron participación directa en los homicidios. Además de los nombrados, está detenido Darío "el Sordo" Vera.
Respecto del móvil del cuádruple crimen, se sumó un nuevo elemento a la hipótesis de la venganza al conocerse oficialmente que el imputado Angel Fernández había sido acusado por un intento de robo junto a la mujer del matrimonio asesinado. Las cuatro personas asesinadas salvajemente -los golpes incluyeron mazazos- fueron: Marcelo Mansilla y Sandra Rabago, como así también los hijos de la pareja, Agustín de 12 años y Milagros, de ocho.
Stella Maris Cáceres, que se encontraba desaparecida desde el jueves, fue detenida ayer a la tarde en la localidad santafesina de Sastre. La aprehensión estuvo a cargo de una brigada de la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) Zárate-Campana por pedido del fiscal del caso, Marcelo Pernici. La sospechosa quedó alojada en la seccional de Sastre y será trasladada a Buenos Aires en las próximas horas para que el fiscal la indague. Una fuente de la pesquisa dijo que las sospechas apuntan a que la mujer participó del cuádruple crimen o lo encubrió, ya que ella vivía junto a Fernández y al hijo de ambos, Cristian.

Una cuestión de celos
Las acusaciones contra Stella Maris habían surgido primero de parte de la hermana de Fernández, Marcela, quien la sindicó como la instigadora de la matanza porque le tenía celos a la mujer del matrimonio asesinado.
Por su parte, el abogado Hugo López Carribero informó que fue designado defensor de Cáceres, quien le aseguró su inocencia y apuntó contra Angel y Cristian Fernández. "El advierte que, por los antecedentes y el conocimiento directo que tiene de su hermano y de su sobrino, que ellos bien pudieron haber tenido directa relación y directo dominio de los hechos", explicó el letrado.
Además, explicó que en las primeras horas del jueves 24 de julio, Cáceres vio a su hermano y a su sobrino a bordo del auto Volkswagen Polo, que luego supo pertenecía a la familia Mansilla, que había desaparecido ese mismo día. "En la madrugada él observó que ellos descendían cosas y electrodomésticos del Polo y, dadas esas circunstancias, les advirtió a los dos que no trajeran cosas provenientes de ilícitos a su casa porque no quería tener problemas con la justicia", aseguró el defensor. No obstante, el letrado reconoció que Cáceres quedó detenido por el caso a raíz de la acusación de su sobrino, quien al declarar lo vinculó con el hecho.
El matrimonio Mansilla apareció asesinado el martes pasado al costado de la Panamericana, en el kilómetro 66 del Ramal Campana, a la altura de Altos Los Cardales. Cerca de allí se encontraron el sábado los cuerpos de Agustín y Milagros.
El Volkswagen Polo de los Mansilla fue hallado incendiado el miércoles en Los Polvorines y el jueves se allanó la casa de los Fernández, donde testigos habían visto el vehículo el mismo día en que la familia desapareció.
Allí apresaron a Angel Fernández, quien cumplía su arresto domiciliario con la pulsera electrónica que detectó una falla el día en que las víctimas fueron vistas con vida por última vez, y también se hallaron elementos robados de la casa de los Mansilla.

Pagar ante la ley
Por otro lado, el padre del detenido Darío Vera aseguró que si su hijo tiene algo que ver con el caso debe pagar ante la ley. No obstante, el hombre defendió a su hijo, quien por propia voluntad se entregó a la Justicia luego de una búsqueda intensa por parte de la Policía.
En declaraciones a la prensa, indicó que no cree que su hijo sea capaz de matar a alguna persona, y agregó: "es una cosa muy grave, pero si hizo cosas así que lo pague con la ley. Será mi hijo pero eso yo no se lo voy a perdonar. Yo no pongo las manos en el fuego ni por mi hijo ni por nadie", remarcó. (NA-DyN-Télam)

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