“La Gata” habría sido “apretada” por un oficial
La Justicia ordenó la detención del policía, del dueño de taxi y del chofer de este vehículo, hasta ahora únicos sospechosos del crimen. El sábado fue arrestada por intentar robarle a un conductor y luego de que la Policía la liberó, atacó a otro. La negativa.
05 Agosto 2008 Seguir en 
Un oficial de Policía, el propietario y el chofer de un taxi fueron detenidos por su presunta vinculación con el crimen de Claudia Roxana “La Gata” Porcel, la joven que fue baleada a quemarropa en el barrio Antena, luego de haber intentado asaltar a un remisero. El fiscal Guillermo Herrera les tomó declaración y les imputó el delito de homicidio.
Porcel era una conocida delincuente cuya especialidad era atacar a conductores de taxis y de remises, según afirmaron fuentes policiales.
El sábado fue un día agitado para “La Gata”. Según la investigación que comandan los comisarios Miguel Gómez, Raúl Ferreira, René Aguirre, Miguel Alanís, Mario Francisco Ponce Madrid y Abel Soria, a las 8, la mujer intentó arrebatarle la billetera el taxista José David Villacorta, de 42 años, en la esquina de Benjamín Aráoz y Coronel Suárez. Al ver el movimiento de “La Gata”, Villacorta aceleró y cruzó hacia la seccional 11a, ubicada en la ochava suroeste. Allí la detuvieron y la pusieron a disposición del fiscal Herrera. Este, luego de estudiar el expediente, advirtió que no había elementos como para mantenerla detenida (el delito, hurto en grado de tentativa, es excarcelable), decidió otorgarle la libertad. La mujer salió a la calle a las 18.30.
Hasta Banda del Río Salí
Los policías lograron establecer que Porcel, a quien también era conocida como “La Yula”, ascendió media hora después a un taxi Fiat Uno que conducía Omar Rodolfo Juárez, y le pidió que la llevara hasta Banda del Río Salí. Cuando llegó al lugar, de acuerdo con la información policial, con la ayuda de -por lo menos- un joven, asaltaron al chofer y robaron la recaudación de $ 170. Juárez los persiguió y ubicó la casa donde se habían escondido.
El taxista llamó luego al dueño del vehículo, José Antonio Medina, y narró lo que le había sucedido. Este se comunicó con el oficial Guillermo Ramón Fernández, que presta servicios en la seccional 6a,, y los tres decidieron ir buscar a la acusada, indicó el fiscal Guillermo Herrera al ser consultado por LA GACETA. Primero se dirigieron a la casa de una mujer identificada solamente como Elsa, quien les dijo que no había visto a Porcel. Elsa es una testigo clave para los investigadores ya que les explicó que los tres hombres le dijeron que andaban buscando a “La Gata” por el asalto que había sufrido Juárez.
El trío, de acuerdo con las averiguaciones realizadas por el personal policial, siguió con la búsqueda, hasta que logró entrevistarse con “La Gata”, quien, según ellos declararon, se comprometió a devolver el dinero el domingo a la mañana para evitar que presentaran una denuncia en su contra. Los sospechosos, tal como habían acordado, fueron el domingo a la casa de Porcel, aseguraron los investigadores. Los familiares y allegados a la víctima, los reconocieron y denunciaron a los investigadores que ellos eran las personas que habían “apretado” a la joven de 28 años. Esos fueron indicios suficientes para que los policías, con autorización del fiscal Hererra, aprehendiera a los tres hombres.
Los acusados, según fuentes judiciales, negaron ayer haber sido los autores del hecho, aunque reconocieron que el sábado por la noche habían hablado con “La Yula” por el asalto que había cometido. Los pesquisas analizan la versión que dieron los sospechosos. Estiman que Porcel habría asaltado a otro remisero para reunir el dinero que se había comprometido a entregar a las personas que actualmente se encuentran detenidas. La testigo afirmó que el auto que conducía el hombre que mató a “La Gata” era un Fiat Uno. Incluso, sobre la base del informe de la autopsia, analizan que el balazo que hirió la mujer (que ingresó por la axila derecha y salió por la espalda a la altura del pulmón izquierdo) podría haber sido efectuado con un arma de grueso calibre. Los policías informaron que la pistola reglamentaria del oficial Fernández es calibre 11.25. Esta arma fue secuestrada para hacer un cotejo, ya que los peritos continuaban buscando la vaina o la punta de la bala en el lugar del crimen. La mujer, luego de bajar del auto, corrió 12 metros. En ese momento resonó el disparo, y ella cayó al piso, en calle Salta al 200, en el barrio Antena. La autopsia también reveló que el proyectil que atravesó a la mujer había sido disparado a menos de 40 centímetros, por lo que se supone que fue efectuado adentro del auto, y que el otro disparo, el que escucharon los vecinos, no la alcanzó.
Según los investigadores, si no se logra identificar a otro taxista como el autor del disparo, la situación de los tres detenidos se complicaría.
Declaró uno de los amigos
Un joven de 19 años que habría actuado con Porcel en algunos asaltos dijo, después del crimen, que no sabía nada de ella. El muchacho fue llevado a la Brigada Este, donde prestó declaración. Aún no se pudo ubicar a otro cómplice, conocido como “El Amarillo” o “El Asesino”, de unos 22 años.
Porcel era una conocida delincuente cuya especialidad era atacar a conductores de taxis y de remises, según afirmaron fuentes policiales.
El sábado fue un día agitado para “La Gata”. Según la investigación que comandan los comisarios Miguel Gómez, Raúl Ferreira, René Aguirre, Miguel Alanís, Mario Francisco Ponce Madrid y Abel Soria, a las 8, la mujer intentó arrebatarle la billetera el taxista José David Villacorta, de 42 años, en la esquina de Benjamín Aráoz y Coronel Suárez. Al ver el movimiento de “La Gata”, Villacorta aceleró y cruzó hacia la seccional 11a, ubicada en la ochava suroeste. Allí la detuvieron y la pusieron a disposición del fiscal Herrera. Este, luego de estudiar el expediente, advirtió que no había elementos como para mantenerla detenida (el delito, hurto en grado de tentativa, es excarcelable), decidió otorgarle la libertad. La mujer salió a la calle a las 18.30.
Hasta Banda del Río Salí
Los policías lograron establecer que Porcel, a quien también era conocida como “La Yula”, ascendió media hora después a un taxi Fiat Uno que conducía Omar Rodolfo Juárez, y le pidió que la llevara hasta Banda del Río Salí. Cuando llegó al lugar, de acuerdo con la información policial, con la ayuda de -por lo menos- un joven, asaltaron al chofer y robaron la recaudación de $ 170. Juárez los persiguió y ubicó la casa donde se habían escondido.
El taxista llamó luego al dueño del vehículo, José Antonio Medina, y narró lo que le había sucedido. Este se comunicó con el oficial Guillermo Ramón Fernández, que presta servicios en la seccional 6a,, y los tres decidieron ir buscar a la acusada, indicó el fiscal Guillermo Herrera al ser consultado por LA GACETA. Primero se dirigieron a la casa de una mujer identificada solamente como Elsa, quien les dijo que no había visto a Porcel. Elsa es una testigo clave para los investigadores ya que les explicó que los tres hombres le dijeron que andaban buscando a “La Gata” por el asalto que había sufrido Juárez.
El trío, de acuerdo con las averiguaciones realizadas por el personal policial, siguió con la búsqueda, hasta que logró entrevistarse con “La Gata”, quien, según ellos declararon, se comprometió a devolver el dinero el domingo a la mañana para evitar que presentaran una denuncia en su contra. Los sospechosos, tal como habían acordado, fueron el domingo a la casa de Porcel, aseguraron los investigadores. Los familiares y allegados a la víctima, los reconocieron y denunciaron a los investigadores que ellos eran las personas que habían “apretado” a la joven de 28 años. Esos fueron indicios suficientes para que los policías, con autorización del fiscal Hererra, aprehendiera a los tres hombres.
Los acusados, según fuentes judiciales, negaron ayer haber sido los autores del hecho, aunque reconocieron que el sábado por la noche habían hablado con “La Yula” por el asalto que había cometido. Los pesquisas analizan la versión que dieron los sospechosos. Estiman que Porcel habría asaltado a otro remisero para reunir el dinero que se había comprometido a entregar a las personas que actualmente se encuentran detenidas. La testigo afirmó que el auto que conducía el hombre que mató a “La Gata” era un Fiat Uno. Incluso, sobre la base del informe de la autopsia, analizan que el balazo que hirió la mujer (que ingresó por la axila derecha y salió por la espalda a la altura del pulmón izquierdo) podría haber sido efectuado con un arma de grueso calibre. Los policías informaron que la pistola reglamentaria del oficial Fernández es calibre 11.25. Esta arma fue secuestrada para hacer un cotejo, ya que los peritos continuaban buscando la vaina o la punta de la bala en el lugar del crimen. La mujer, luego de bajar del auto, corrió 12 metros. En ese momento resonó el disparo, y ella cayó al piso, en calle Salta al 200, en el barrio Antena. La autopsia también reveló que el proyectil que atravesó a la mujer había sido disparado a menos de 40 centímetros, por lo que se supone que fue efectuado adentro del auto, y que el otro disparo, el que escucharon los vecinos, no la alcanzó.
Según los investigadores, si no se logra identificar a otro taxista como el autor del disparo, la situación de los tres detenidos se complicaría.
Declaró uno de los amigos
Un joven de 19 años que habría actuado con Porcel en algunos asaltos dijo, después del crimen, que no sabía nada de ella. El muchacho fue llevado a la Brigada Este, donde prestó declaración. Aún no se pudo ubicar a otro cómplice, conocido como “El Amarillo” o “El Asesino”, de unos 22 años.
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