05 Agosto 2008 Seguir en 
El titular de la Unión de Recibidores de Granos y Anexos de la República Argentina (Urgara), Alfredo Palacio, denunció que las exportadoras multinacionales AGD y Bunge con sede en Tucumán, se niegan a reencuadrar a los trabajadores en el convenio 394/04 de acopio.
Dijo que Tucumán "es tierra de nadie" en cuanto al trato que las empresas dan a los recibidores de granos. "Las empresas pagan salarios bajísimos que no están encuadrados dentro de ningún convenio, y los que tercerizan se desentienden del personal", recalcó. "Es increíble que tengamos que denunciar trabajadores en negro en empresas con renta extraordinaria", subrayó Palacio. El responsable de Bunge en Tucumán, Jorge Ferreyra, negó rotundamente que las aceiteras paguen salarios bajos o fuera de la ley. "Este gremio plantea que deberíamos encuadrar nuestros trabajadores en sus filas, y por ello hizo una presentación ante la Secretaría de Trabajo, que debe expedirse al respecto", recalcó. "Haremos lo que dictamine la Secretaría de Trabajo", aclaró el directivo. Ferreyra opinó que el reclamo está vinculado a una cuestión netamente económica. "Quieren el aporte gremial del 1% que las empresas realizan por cada trabajador. Eso es todo", concluyó.
Dijo que Tucumán "es tierra de nadie" en cuanto al trato que las empresas dan a los recibidores de granos. "Las empresas pagan salarios bajísimos que no están encuadrados dentro de ningún convenio, y los que tercerizan se desentienden del personal", recalcó. "Es increíble que tengamos que denunciar trabajadores en negro en empresas con renta extraordinaria", subrayó Palacio. El responsable de Bunge en Tucumán, Jorge Ferreyra, negó rotundamente que las aceiteras paguen salarios bajos o fuera de la ley. "Este gremio plantea que deberíamos encuadrar nuestros trabajadores en sus filas, y por ello hizo una presentación ante la Secretaría de Trabajo, que debe expedirse al respecto", recalcó. "Haremos lo que dictamine la Secretaría de Trabajo", aclaró el directivo. Ferreyra opinó que el reclamo está vinculado a una cuestión netamente económica. "Quieren el aporte gremial del 1% que las empresas realizan por cada trabajador. Eso es todo", concluyó.







