08 Enero 2003 Seguir en 
JERUSALEN.- A veintiún días de las elecciones en Israel, el primer ministro Ariel Sharon y sus dos hijos, Omri y Gilad, están en la mira de la Justicia de su país, que inició una investigación contra ellos por presunto soborno, abuso de confianza y falsos testimonios. El escándalo, que se suma a otro sobre compra de votos e infiltración de ex convictos en el partido de Sharon, el Likud, durante las elecciones internas de diciembre pasado, hizo que este pierda 10 escaños en tres semanas (de 41 a 31), según las encuestas sobre los comicios del 28.
Las pesquisas se centran, según un diario israelí, en una garantía bancaria de U$S 1,5 millones otorgada por un empresario sudafricano a los hijos de Sharon. El dinero habría servido para reembolsar fondos que adeudaba el premier luego de un financiamiento ilegal -según los estatutos del Likud- de su campaña para ser elegido jefe del partido, en 1999. Sharon y sus hijos trataron de reembolsar esta suma hipotecando una propiedad ubicada en el sur del país, pero los bancos rechazaron la operación pues se descubrió que las tierras no le pertenecían, siempre según el diario.
El salvador
Sharon y sus hijos habrían encontrado una solución alternativa con el empresario Cyril Kern, quien acordó su garantía el 15 de enero de 2002. Con este dinero, los hijos de Sharon pudieron contraer en abril un préstamo con un banco israelí y acomodar sus deudas. La investigación fue iniciada con el acuerdo del consejero jurídico y fiscal general del gobierno, Elyakim Rubinstein. Las autoridades sudafricanas confirmaron que la Justicia israelí les solicitó colaboración para establecer el origen de los fondos.
Ningún miembro de la familia Sharon fue interrogado todavía. Empero, el líder y candidato del opositor Partido Laborista, Amram Mitzna, conminó a Sharon a renunciar o a dar su propia versión de los hechos. "Si Sharon decide guardar silencio perderá su legitimidad y no será merecedor de dirigir a Israel en este momento de crisis", dijo. Según fuentes del Likud, se trata de una campaña de mentiras destinada a descalificar a su candidato. (TELAM)
Las pesquisas se centran, según un diario israelí, en una garantía bancaria de U$S 1,5 millones otorgada por un empresario sudafricano a los hijos de Sharon. El dinero habría servido para reembolsar fondos que adeudaba el premier luego de un financiamiento ilegal -según los estatutos del Likud- de su campaña para ser elegido jefe del partido, en 1999. Sharon y sus hijos trataron de reembolsar esta suma hipotecando una propiedad ubicada en el sur del país, pero los bancos rechazaron la operación pues se descubrió que las tierras no le pertenecían, siempre según el diario.
El salvador
Sharon y sus hijos habrían encontrado una solución alternativa con el empresario Cyril Kern, quien acordó su garantía el 15 de enero de 2002. Con este dinero, los hijos de Sharon pudieron contraer en abril un préstamo con un banco israelí y acomodar sus deudas. La investigación fue iniciada con el acuerdo del consejero jurídico y fiscal general del gobierno, Elyakim Rubinstein. Las autoridades sudafricanas confirmaron que la Justicia israelí les solicitó colaboración para establecer el origen de los fondos.
Ningún miembro de la familia Sharon fue interrogado todavía. Empero, el líder y candidato del opositor Partido Laborista, Amram Mitzna, conminó a Sharon a renunciar o a dar su propia versión de los hechos. "Si Sharon decide guardar silencio perderá su legitimidad y no será merecedor de dirigir a Israel en este momento de crisis", dijo. Según fuentes del Likud, se trata de una campaña de mentiras destinada a descalificar a su candidato. (TELAM)







