Un homicida se suicidó en la cárcel

Familiares del fallecido y de otros internos quemaron cubiertas frente al penal.

VICTIMA. Luis Conde.  LA GACETA/ ANALIA JARAMILLO
VICTIMA. Luis Conde. LA GACETA/ ANALIA JARAMILLO
04 Agosto 2008
El suicidio de uno de los internos del pabellón de Máxima Seguridad del Penal de Villa Urquiza generó momentos de furia afuera de la unidad carcelaria, protagonizados por familiares de los presos. La tensión desapareció cuando el director de Institutos Penales, Roberto Guyot, permitió el paso de algunos familiares para que constataran que dentro del penal la situación era normal, y que el deceso del recluso era un hecho aislado.
Luis René Conde, de 26 años, había sido condenado a ocho años de prisión por homicidio, y ocupaba la celda 22 del sector 1 de Máxima Seguridad. Ayer al mediodía recibió la visita de su concubina, y almorzó la comida que ella le había llevado. Cuando la mujer se retiró, los guardias le llevaron el almuerzo cocinado en el penal, pero él no quiso comer otra vez. Minutos después lo encontraron ahorcado con una sábana de los barrotes de un ventiluz. Lo trasladaron al Hospital Avellaneda, donde falleció.
El 12 de julio, Conde y otros cinco presos fueron llevados a Tribunales. Su abogado, Roberto Flores, había presentado un recurso de hábeas corpus denunciando malas condiciones de alojamiento. Ese día, Conde dijo: "esto va a terminar muy mal, si no se hace algo pronto, nos terminarán matando a todos. Nos quieren eliminar".
Según Guyot, el suicidio de Conde era imprevisible. "No podíamos saber lo que iba a suceder, ni sabemos por qué tomó esta determinación. Pero este hecho no alteró la situación dentro del penal", dijo. "Durante todo el día los internos recibieron visitas y no hubo ningún problema", agregó.
Sin embargo, familiares de Conde y de los otros detenidos alojados en el pabellón de Máxima Seguridad protestaron y quemaron cubiertas fuera del penal. "A él lo mataron. Queremos saber qué pasó realmente", dijo el padre de Conde.
El juez Francisco Ruiz Vargas, uno de los que había condenado al homicida, se hizo presente en el penal y, tras conocer lo sucedido, tranquilizó a los manifestantes. Lo mismo hizo Guyot. Tanto el juez de Instrucción Juan Francisco Pisa como el juez federal Mario Agustín Racedo rechazaron los recursos de habeas corpus interpuestos por Flores, aunque advirtieron que algunas de las medidas ordenadas por las autoridades debían flexibilizarse.
El fiscal Guillermo Herrera investiga la muerte de Conde.

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