04 Agosto 2008 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El consumo de las familias volvió a caer fuerte en julio respecto del mes anterior, debido a la desconfianza, al menor poder adquisitivo y a los problemas de acceso al crédito.
La Cámara Argentina de Comercio (CAC) y la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) coincideron en que los niveles de las ventas retrocedieron y destacaron que uno de los principales problemas fue el aumento en las tasas de interés y trastornos en los pagos de las tarjetas de crédito. La CAME estimó que la caída de las ventas en cantidades estuvo en el orden del 9,6% debido a un menor poder adquisitivo de la población, mientras que el titular de la CAC, Carlos de la Vega, admitió que el mes pasado el consumo se vio afectado en los relevamientos realizados por la entidad.
Para los directivos de la CAME, la caída -por quinto mes consecutivo- que se registró en las ventas del sector deja a los comercios debilitados y con fuertes necesidades de caja e indicaron que durante julio, el público preguntó mucho pero compró poco.
En igual sentido, De la Vega aseguró que claramente durante julio se mantuvo la desaceleración de la actividad mercantil que se observó en junio pasado. "El consumo tiene que ver con la confianza del consumidor. Si baja el nivel de conflicto, y por ello, la gente tiene menos incertidumbre hacia el futuro y está dispuesta a gastar más. No se estimula el consumo con el aumento de las tasas de interés, y la reducción del número de cuotas, al pasar de 12 a seis o a tres meses", se quejó el dirigente de la CAC.
Desde la entidad se expresó que el efecto aguinaldo pasó completamente inadvertido, debido, en parte, a que las empresas segmentaron el pago en varias cuotas y en parte a causa de la cautela que persiste en la población.
Los especialistas de la CAME manifestaron que durante julio hubo muchas tarjetas denegadas por exceso de límite o por atrasos en los pagos. Se indicó además que a pesar que mejoró notablemente el ánimo del público (tras el conflicto entre el Gobierno nacional y el campo), este efecto sirvió para salir del parate que se observó en junio pero no alcanzó para levantar las ventas, que siguieron deprimidas y obligaron a muchas empresas a seguir trabajando a pérdida.
Por ello, desde el sector mercantil se recurrió a ofertas de todo tipo, tales como el tradicional dos por uno, rebajas en el segundo producto adquirido y hasta la liquidación al costo para conseguir efectivo y cubrir los gastos fijos.
En la CAME no esperan que se repitan las tasas de crecimiento que se registraron en los últimos años -según se indicó en un informe-, pero al menos que la demanda deje de caer y retome niveles que aseguren cierta rentabilidad.
Tras una encuesta realizada durante julio sobre la actividad desempeñada en 485 comercios de todo el país, se constató una caída del 9,6% en las cantidades vendidas, y allí sólo dos rubros lograron crecer en sus ventas, y estos fueron Farmacias y Muebles de oficinas.
Los sectores Inmobiliarias y Joyerías registraron una caída interanual del 15% y del 14%, respectivamente; mientras que las mermas más suaves correspondieron al rubro Golosinas y Gaseosas, con una baja del 6%, seguido de Relojerías y de Alimentos y bebidas, con una caída en ambos casos del 7%. En Electrodomésticos, las cantidades vendidas tuvieron un retroceso interanual del 8%, afectadas fundamentalmente por los menores ingresos, por las mayores tasas de financiamiento, por la menor disponibilidad de crédito y por la incertidumbre que persistió entre los consumidores.
Los comerciantes reconocieron que el Día del Amigo fue otra de las fechas que pasó casi inadvertida en el transcurso del mes de julio. (DyN)
La Cámara Argentina de Comercio (CAC) y la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) coincideron en que los niveles de las ventas retrocedieron y destacaron que uno de los principales problemas fue el aumento en las tasas de interés y trastornos en los pagos de las tarjetas de crédito. La CAME estimó que la caída de las ventas en cantidades estuvo en el orden del 9,6% debido a un menor poder adquisitivo de la población, mientras que el titular de la CAC, Carlos de la Vega, admitió que el mes pasado el consumo se vio afectado en los relevamientos realizados por la entidad.
Para los directivos de la CAME, la caída -por quinto mes consecutivo- que se registró en las ventas del sector deja a los comercios debilitados y con fuertes necesidades de caja e indicaron que durante julio, el público preguntó mucho pero compró poco.
En igual sentido, De la Vega aseguró que claramente durante julio se mantuvo la desaceleración de la actividad mercantil que se observó en junio pasado. "El consumo tiene que ver con la confianza del consumidor. Si baja el nivel de conflicto, y por ello, la gente tiene menos incertidumbre hacia el futuro y está dispuesta a gastar más. No se estimula el consumo con el aumento de las tasas de interés, y la reducción del número de cuotas, al pasar de 12 a seis o a tres meses", se quejó el dirigente de la CAC.
Desde la entidad se expresó que el efecto aguinaldo pasó completamente inadvertido, debido, en parte, a que las empresas segmentaron el pago en varias cuotas y en parte a causa de la cautela que persiste en la población.
Los especialistas de la CAME manifestaron que durante julio hubo muchas tarjetas denegadas por exceso de límite o por atrasos en los pagos. Se indicó además que a pesar que mejoró notablemente el ánimo del público (tras el conflicto entre el Gobierno nacional y el campo), este efecto sirvió para salir del parate que se observó en junio pero no alcanzó para levantar las ventas, que siguieron deprimidas y obligaron a muchas empresas a seguir trabajando a pérdida.
Por ello, desde el sector mercantil se recurrió a ofertas de todo tipo, tales como el tradicional dos por uno, rebajas en el segundo producto adquirido y hasta la liquidación al costo para conseguir efectivo y cubrir los gastos fijos.
En la CAME no esperan que se repitan las tasas de crecimiento que se registraron en los últimos años -según se indicó en un informe-, pero al menos que la demanda deje de caer y retome niveles que aseguren cierta rentabilidad.
Tras una encuesta realizada durante julio sobre la actividad desempeñada en 485 comercios de todo el país, se constató una caída del 9,6% en las cantidades vendidas, y allí sólo dos rubros lograron crecer en sus ventas, y estos fueron Farmacias y Muebles de oficinas.
Los sectores Inmobiliarias y Joyerías registraron una caída interanual del 15% y del 14%, respectivamente; mientras que las mermas más suaves correspondieron al rubro Golosinas y Gaseosas, con una baja del 6%, seguido de Relojerías y de Alimentos y bebidas, con una caída en ambos casos del 7%. En Electrodomésticos, las cantidades vendidas tuvieron un retroceso interanual del 8%, afectadas fundamentalmente por los menores ingresos, por las mayores tasas de financiamiento, por la menor disponibilidad de crédito y por la incertidumbre que persistió entre los consumidores.
Los comerciantes reconocieron que el Día del Amigo fue otra de las fechas que pasó casi inadvertida en el transcurso del mes de julio. (DyN)







