La venganza que conmueve a Buenos Aires: hallan muertos a los hijos del matrimonio

Agustín, de 11 años, y Milagros, de ocho, fueron encontrados maniatados esta madrugada en un descampado cercano a la Panamericana. Se cree que los asesinaron a golpes. Imágenes.

PESQUISA. La Policía buscaba a Agustín Mansilla y a Milagros, de 8 años. LA GACETA
PESQUISA. La Policía buscaba a Agustín Mansilla y a Milagros, de 8 años. LA GACETA
02 Agosto 2008
BUENOS AIRES.- Los cadáveres de los pequeños Agustín y Milagros Mansilla, los hijos del matrimonio asesinado el miércoles de la semana pasada en Campana, fueron descubiertos esta madrugada en un arroyo situado a pocos metros de la autopista Panamericana, a escasos kilómetros de donde fueron hallados los cuerpos de sus padres.

El macabro hallazgo se produjo durante un procedimiento realizado por efectivos policiales, del que participó el ministro de Seguridad bonaerense, Carlos Stornelli. La búsqueda de los menores, de 11 y ocho años, se había intensificado luego de que el tercer sospechoso de haber asesinado al matrimonio asegurara ayer que los chicos estaban muertos.

Cristian Fernández reconoció el doble crimen de Marcelo Mansilla y de su esposa, Sandra Rabago, así como también el de los hijos de la pareja. Hasta ayer, Fernández se encontraba prófugo, luego de haber escapado de su vivienda.

Según los voceros, el sospechoso se declaró inocente y reveló que en su casa escuchó que a los pequeños los mataron por "bronca personal" y que "los tiraron un poco antes" del lugar donde estaban los cuerpos de los adultos. Fernández es hijo de Angel Antonio Fernández, quien ya estaba detenido junto a Jesús Osvaldo Cáceres.

¿Por qué?
Respecto al móvil del caso, los Mansilla habían declarado como testigos por el robo a una quinta cercana a su casa, e involucraron a estos sospechosos. Fernández padre estaba con arresto domiciliario con monitoreo, mediante una pulsera electrónica que, al parecer, no funcionaba.

"Lo cierto es que esta persona estaba con pulsera y era visto fuera de su casa todo el tiempo", dijo Stornelli, y reconoció que se investiga si la pulsera se la colocaba a su hijo de nueve años y si existe un método para desactivarla.

El sujeto había sido condenado en 1991 a 25 años de cárcel por una violación seguida de muerte. Pero, el 2 de julio de 2007, el Tribunal Oral Criminal 3 de San Martín le otorgó el beneficio de cumplir una prisión domiciliaria monitoreada.

Masilla y Rabago y sus hijos fueron vistos por última vez el miércoles 23 de julio por la noche. Al día siguiente, a la mañana, un familiar escuchó al auto de Mansilla salir de la casa del Barrio Frino a gran velocidad y desde entonces no se supo nada del paradero de la familia, hasta que el martes fueron encontrados los cadáveres del matrimonio.

Los forenses determinaron que habían sido asesinados a hachazos en la cabeza en ese lugar, y que llevaban muertos entre 72 y 96 horas. Desde entonces la pesquisa se centró en la búsqueda de los dos hijos. (Télam-Especial).-

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